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Estudio de la Universidad de Antioquia pone en duda las cifras de empleo formal reportadas por el Dane

Un estudio de la Universidad de Antioquia encontró una fuerte diferencia entre el empleo formal reportado por el Dane y los registros de la seguridad social.

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Un estudio desarrollado por el Grupo de Investigaciones de Macroeconomía Aplicada de la Universidad de Antioquia reveló diferencias sustanciales entre las cifras oficiales de empleo formal en Colombia y los datos obtenidos a partir de los registros de aportes a la seguridad social, lo que ha generado interrogantes sobre la precisión de los indicadores laborales del país.

La investigación, liderada por el economista Edwin Esteban Torres, concluyó que mientras el Dane reportó la creación de cerca de 814.000 empleos formales durante el último año, los registros administrativos de la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (Pila) muestran un panorama completamente distinto: la pérdida de más de 170.000 puestos de trabajo formales en el mismo periodo.

Según los investigadores, las divergencias comenzaron a hacerse más evidentes desde mediados de 2024. Mientras las afiliaciones a la seguridad social mostraban una desaceleración e incluso una caída en el empleo formal, las cifras oficiales continuaban reflejando un crecimiento sostenido del mercado laboral y una reducción de la tasa de desempleo.

De acuerdo con el análisis académico, el Dane llegó a reportar incrementos del empleo formal superiores al 8% anual en algunos meses de 2026, mientras que los registros de la Pila evidenciaban variaciones cercanas al 0,9% e incluso descensos interanuales superiores al 1%.

El economista Edwin Esteban Torres explicó que la investigación surgió al observar una aparente contradicción entre el bajo crecimiento de la economía colombiana y el comportamiento favorable que mostraban las estadísticas laborales oficiales.

"El crecimiento económico era muy débil, pero las cifras de empleo parecían disparadas. Eso no guardaba relación con los comportamientos históricos de la economía", señaló el investigador.

Para el académico, la magnitud de las diferencias supera cualquier margen normal de error estadístico y, aunque descartó atribuir la situación a motivaciones políticas, sostuvo que existe una inconsistencia que merece ser revisada.

 

El Dane defiende sus estadísticas

Frente a los cuestionamientos, el Dane respondió formalmente a la Universidad de Antioquia y rechazó la existencia de errores en sus mediciones.

La entidad, dirigida por Piedad Urdinola, aseguró que las estadísticas laborales colombianas se elaboran bajo los lineamientos establecidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y las Naciones Unidas, lo que garantiza comparabilidad internacional y rigor técnico.

El organismo explicó que las encuestas de hogares y los registros administrativos tienen objetivos y universos distintos, razón por la cual no pueden compararse de manera directa.

Además, precisó que la definición de empleo formal utilizada por el Dane incluye categorías laborales que no necesariamente aparecen en los registros de aportes a la seguridad social, como algunos trabajadores independientes o asalariados que no cotizan.

Los investigadores de la Universidad de Antioquia advirtieron que una eventual sobreestimación del empleo formal podría tener consecuencias importantes en el diseño de las políticas públicas.

Indicadores como la pobreza monetaria, los programas sociales y las decisiones en materia económica dependen en gran medida de las estadísticas oficiales, por lo que cualquier distorsión en las cifras podría conducir a diagnósticos equivocados sobre la realidad del país.

Cabe recordar que en 2024, la entidad corrigió las cifras de pobreza monetaria luego de haber informado inicialmente un indicador del 33%, que posteriormente fue ajustado al 34,6%. Asimismo, gremios empresariales y centros de estudios económicos como Anif, Fedesarrollo y la Andi también han expresado reparos frente a algunos indicadores de productividad divulgados por la entidad.