Un ACV puede cambiar una vida en minutos: reconocer los síntomas y actuar rápido es clave
Reconocer los síntomas de un ACV y recibir atención inmediata reduce el riesgo de muerte y discapacidad.
Reconocer los síntomas de un ACV y recibir atención inmediata reduce el riesgo de muerte y discapacidad.
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Un accidente cerebrovascular (ACV) puede tener consecuencias graves en cuestión de minutos. Reconocer sus síntomas y acceder rápidamente a un servicio de urgencias son factores determinantes para reducir el riesgo de muerte y las secuelas que pueden afectar la autonomía de una persona.
Se estima que una de cada cuatro personas sufrirá un ACV a lo largo de su vida y que cerca de la mitad de quienes sobreviven tendrá algún grado de discapacidad a largo plazo. En Colombia, las enfermedades cerebrovasculares ocuparon el tercer lugar entre las causas de muerte en 2025, al representar el 6 % de las defunciones, según las cifras citadas en el informe.
La rapidez de la atención es especialmente importante cuando se trata de un ACV isquémico, que ocurre cuando un coágulo bloquea el flujo de sangre hacia una parte del cerebro. En estos casos, la falta de circulación puede provocar daños en las neuronas, por lo que el diagnóstico y el tratamiento oportunos son fundamentales.
Las señales de alerta que no se deben ignorar
Entre los síntomas más frecuentes están la desviación de la boca, la pérdida de fuerza o debilidad en un lado del cuerpo y las dificultades para hablar o comprender lo que dicen otras personas.
Ante cualquiera de estas señales, se debe solicitar atención de emergencia inmediatamente. No hay que esperar a que los síntomas desaparezcan ni aplazar la consulta para el día siguiente.
“Reconocer los síntomas y activar de inmediato la atención de emergencia puede hacer una diferencia en el resultado para el paciente”, explicó el doctor Rafael Almeida, neurocirujano endovascular.
La atención también depende de que los servicios de emergencia, el traslado, el diagnóstico y el tratamiento funcionen de manera coordinada. Una respuesta organizada permite reducir demoras y facilita que cada paciente reciba la intervención que necesita.
La trombectomía, una alternativa para pacientes seleccionados
En determinados casos de ACV isquémico, especialmente cuando existe una obstrucción de una arteria cerebral grande, los especialistas pueden recurrir a la trombectomía mecánica.
Este procedimiento consiste en introducir dispositivos médicos para retirar el coágulo que impide la circulación sanguínea. Cuando está indicada y se realiza oportunamente, puede mejorar las posibilidades de recuperación funcional y ayudar a que algunos pacientes conserven o recuperen mayor independencia.
Sin embargo, no todas las personas con un ACV son candidatas a este tratamiento. La decisión depende de la evaluación médica, las características del evento y los criterios clínicos aplicables.
Colombia enfrenta retos de acceso
Uno de los desafíos para el país es garantizar que los pacientes puedan acceder a centros especializados sin importar su lugar de residencia o su situación económica.
Según un estudio publicado en 2025 y citado en el documento, Colombia contaba con 10 centros habilitados para la atención urgente del ACV, de los cuales seis estaban acreditados para realizar trombectomía mecánica. Estas cifras plantean interrogantes sobre la capacidad de respuesta y la distribución territorial de los servicios especializados.
A las consecuencias clínicas se suman los efectos sociales, emocionales y económicos para los pacientes, sus familias y quienes asumen labores de cuidado. De acuerdo con los estudios citados, en países occidentales los costos asociados al ACV pueden representar entre el 3 % y el 4 % del presupuesto total destinado a salud.
Por ello, mejorar la atención requiere no solo disponer de tecnología y personal especializado, sino también fortalecer las redes de emergencia, facilitar los traslados y asegurar el seguimiento después del alta.
La prevención de las muertes y discapacidades asociadas al ACV exige una respuesta integral. Ante los primeros síntomas, actuar de inmediato puede marcar una diferencia decisiva en la vida del paciente.