Empresas santandereanas que han quedado en poder de los antioqueños
El texto reclama que ECOPETROL y ESSA vuelvan al control de Santander, como reparación por la pérdida de empresas clave del departamento.
El texto reclama que ECOPETROL y ESSA vuelvan al control de Santander, como reparación por la pérdida de empresas clave del departamento.
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Hay que llamarle la atención al nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella Otero, para que le devuelva a los santandereanos el manejo de la industria petrolera, representada por ECOPETROL, que fue parte del raponazo ‘antioqueño’, desde la época en que elegimos al expresidente Belisario Betancur Cuartas, en mil novecientos ochenta y dos (1982). No podemos contentarnos con el equivocado reparto de los ministerios y gerencias de institutos descentralizados, cuando colocamos los santandereanos la tercera votación más importante de Colombia, representada en ochocientos cuarenta y un mil (841.000) votos, que le aportamos a la elección del ‘Tigre’ de La Espriella.
El expresidente Álvaro Uribe Vélez, que le arrebató la elección presidencial al difunto exsenador santandereano Horacio Serpa Uribe, nos quitó también la ‘Empresa Colombiana de Gas’ y la Empresa Electrificadora de Santander. Por las tentaciones burocráticas perdimos la Empresa Colombiana de Petróleos, que había sido creada hace medio siglo en la ciudad de Barrancabermeja, donde funciona actualmente la principal refinería que tiene Colombia.
El empresariado antioqueño le arrebató al departamento de Santander la empresa TERPEL, productora y distribuidora de lubricantes, que luego pasó a manos de una compañía norteamericana. Ya habían desaparecido otras empresas como la Compañía Colombiana de Tabaco (Coltabaco) y la Empresa Nacional de Cigarrillos. En el gobierno del expresidente Virgilio Barco Vargas perdimos la Empresa Colombiana de GAS (Ecogas), que luego se la vendieron a una empresa bogotana.
El denominado ‘Comité de Gremios del departamento de Santander’, creado por el empresario Armando Puyana Puyana, cofundador de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB) y por el exministro Alfonso Gómez Gómez, hace treinta (30) años, parece perderse en la mala memoria de la dirigencia santandereana, que le da pena exigir del nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella una mejor cuota de participación en la nómina de ministros y gerentes de institutos descentralizados. Los mejores presidentes que haya tenido Colombia fueron capaces de crear la ‘Ciudadela Real de Minas’ en el gobierno de Julio César Turbay Ayala, el aeropuerto de Palonegro, en el gobierno de Carlos Lleras Restrepo y Misael Pastrana Borrero.
Que le devuelvan al departamento de Santander la presidencia de la Empresa Colombiana de Petróleos (ECOPETROL) y de la Empresa Electrificadora de Santander (ESSA) debería ser un acto de justicia para este departamento. Vinieron los antioqueños y crearon la Hidroeléctrica del Rìo Sogamoso, sobre una extensión de siete mil (7.000) hectáreas, que luego se la vendieron a una empresa canadiense. Es cierto que tenemos catorce (14) centros universitarios, entre ellos la Universidad Industrial de Santander, fundada en 1948 por el exgobernador Rafael Ortiz González. Es cierto que el pasado gobierno del expresidente Iván Duque Márquez, le entregó a este departamento la mejor facultad de medicina de Colombia, junto al Hospital Universitario de Santander (HUS).
Este departamento de Santander, que tiene liderazgo nacional para las elecciones presidenciales, espera tener algo más que una cartera ministerial, cuando en el pasado gobierno del doctor Carlos Lleras Restrepo, le trajo a Santander el presupuesto para las obras del Aeropuerto Internacional de Palonegro, pero nos quedaron debiendo la Empresa Colombiana de Petróleos, que debe seguir siendo santandereana, porque la industria del petróleo nació en este departamento desde la época de la Concesión de Mares, que ha sido la mayor fuente de riqueza para Colombia.