¿Quién va a pagar los $230 mil millones que le faltan al Anillo Vial Metropolitano?
Fenalco pide claridad antes de cobrar valorización por el faltante de $230 mil millones del AVEM y reclama más recursos de Nación, regalías y otras fuentes públicas.
Fenalco pide claridad antes de cobrar valorización por el faltante de $230 mil millones del AVEM y reclama más recursos de Nación, regalías y otras fuentes públicas.
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El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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La financiación del Anillo Vial Externo Metropolitano (AVEM) comienza a convertirse en uno de los principales puntos de discusión para el desarrollo de la infraestructura de Santander. Aunque el sector empresarial reconoce la importancia de esta obra para descongestionar la movilidad, mejorar la conexión con el aeropuerto y fortalecer la competitividad de Girón, Floridablanca, Piedecuesta y el área metropolitana, Fenalco Santander lanzó una advertencia: no se puede pretender que empresarios y propietarios terminen asumiendo una factura cuyo alcance todavía no está suficientemente claro.
Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE
La agremiación fijó su posición frente a la posibilidad de utilizar la valorización como mecanismo para cerrar la financiación de la Unidad Funcional 2 del proyecto, correspondiente al tramo entre El Buey y Chocoíta, de 16 kilómetros y con un costo estimado de $710.000 millones.
Fenalco sostiene que antes de hablar de cobros a los propietarios se necesita conocer con precisión quiénes serían los beneficiarios, cuánto se beneficiaría económicamente cada predio, cuál sería la capacidad de pago de sus propietarios y bajo qué condiciones se realizaría el eventual cobro.
El gremio recordó que todavía está pendiente la culminación del estudio de factibilidad, documento que deberá establecer precisamente esos elementos. Por esa razón, actualmente no existen cobros individuales definitivos ni obligaciones exigibles por concepto de valorización.
La preocupación aumenta al revisar las cifras de financiación. De acuerdo con lo informado por la Gobernación de Santander, se ha anunciado un aporte cercano a los $480.000 millones, equivalente al 67,6 % del costo estimado de la Unidad Funcional 2. Esto deja una brecha aproximada de $230.000 millones, correspondiente al 32,4 % restante.
Y es precisamente sobre esos $230.000 millones donde aparece la gran pregunta: ¿quién terminará pagando la diferencia y bajo qué condiciones?
Fenalco Santander reclama que, antes de convertir la valorización en el mecanismo principal para cerrar esa brecha, se haga pública la meta exacta de recaudo, el número y tipo de predios involucrados, los plazos, intereses y facilidades de pago, las fuentes alternativas de financiación y la forma como se enfrentarían eventuales sobrecostos de la obra.
El gremio también pide que se explore con mayor intensidad la posibilidad de conseguir recursos adicionales de la Nación, regalías y otras fuentes públicas, antes de trasladar una nueva carga económica a los propietarios.
“Sí al desarrollo de la infraestructura, pero con información completa, participación efectiva, capacidad de pago comprobada y protección de la sostenibilidad empresarial”, es la posición planteada por Fenalco Santander.
La advertencia tiene especial importancia para las micro, pequeñas y medianas empresas, que podrían enfrentar dificultades para asumir una obligación adicional si los cobros no tienen en cuenta su verdadera capacidad económica. Por eso, la agremiación solicita que se establezcan condiciones diferenciales para las mipymes y que la eventual contribución sea proporcional al beneficio económico real recibido por cada inmueble.
En otras palabras, el argumento del gremio es que una obra de beneficio regional no significa automáticamente que todos los predios reciban el mismo beneficio ni que, por esa razón, deban soportar una carga económica similar.
Además, Fenalco también reclama la creación de una mesa técnica en la que tengan participación empresarios y propietarios, además de mecanismos públicos de seguimiento al recaudo, la contratación y la ejecución de las obras.
El proyecto ya cuenta con avances técnicos importantes, entre ellos la aprobación de los diseños de fase III y la licencia ambiental obtenida el pasado 31 de agosto. El desafío, por tanto, comienza a desplazarse hacia el terreno financiero y administrativo.
La pregunta que queda sobre la mesa es sencilla, pero determinante: si el AVEM beneficia a toda la región, ¿por qué la carga para financiarlo tendría que recaer principalmente sobre determinados propietarios y empresarios? Fenalco pide que esa respuesta esté sobre la mesa antes de que llegue cualquier factura.