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Portal de Girón: un ‘pasajero’ problemático para Metrolínea

El Portal de Girón quedó convertido en un foco de pérdidas, incendios y disputa jurídica, sin operación clara ni responsable definido.

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Portal de Girón: un ‘pasajero’ problemático para Metrolínea
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Potencial solución que derivó en un monumental encarte para todos

De forma tácita los funcionarios encargados de entregar y recibir el  Portal  de Girón escurrieron el  bulto y nadie quiere dar declaraciones ni asumir o endilgar responsabilidades, porque sobre ese ‘pasajero’ problemático  en que se convirtió el Portal de Girón, todo lo que se diga puede ser usado en contra de quien se pronuncie.

A esa parálisis mencionada en la página anterior, se sumó el problema de los buses almacenados en el lugar. Los vehículos afectados por tres incendios en el presente año no pertenecen a Metrolínea, sino a Metrocinco Plus, operador que entró en liquidación judicial ante la Superintendencia de Sociedades el 19 de noviembre de 2025.

La Superintendencia de Sociedades explicó que la medida buscó proteger el patrimonio empresarial, ordenar los activos y salvaguardar el crédito. En ese proceso, la diligencia de secuestro de bienes se realizó los días 30 y 31 de marzo de 2026.

Llegaron los pirómanos

Metrolínea, por su parte, admitió que hizo acercamientos con Metrocinco Plus para retirar los vehículos ubicados en predios asociados al Portal de Girón, pero ese desmonte no resolvió el trasfondo del problema: la flota quedó atrapada en un espacio sin operación y sin seguridad suficiente.

En 2026 el sitio volvió a aparecer en la agenda pública por los incendios. La línea de tiempo divulgada por Diario EL FRENTE registra tres ataques en el Portal de Girón durante este año, el 3 de febrero, cuando ardieron 21 buses; el 25 de marzo, cuando se afectó un bus y el 6 de mayo, cuando el fuego dañó 24 más.

El actual Gerente de Metrolínea, Emiro José Castro Meza, habló al inicio de un posible sabotaje y dijo que la emergencia fue provocada. Más tarde matizó esa versión y explicó que sus primeras declaraciones provinieron de información preliminar del CTI.

También el funcionario reconoció que el portal no cuenta con cámaras de videovigilancia operativas ni con vigilancia privada, sino con cerramiento perimetral y apoyo de autoridades con lo cual se evidencia la fragilidad de la seguridad existente en ese lugar.

Fatal discusión anodina

El contraste entre la inversión y el estado actual es brutal. El portal luce construido, pero su uso sigue suspendido por obstáculos técnicos, permisos pendientes y una disputa sobre quién recibe, administra y protege la infraestructura.

La pregunta central ya no es si se levantó la obra, sino por qué una estación concebida para ampliar el SITM quedó convertida en depósito de buses inactivos y en foco de pérdidas.

Con la liquidación de Metrocinco Plus, la falta de vigilancia, las exigencias municipales sin firma final y los incendios repetidos, el Portal de Girón quedó en una zona gris donde convergen la ingeniería inconclusa, la discusión jurídica y el deterioro físico.

Su dueño del suelo, según la explicación de Metrolínea en 2018, es el municipio de Girón. Su futuro operativo, en cambio, sigue sin dueño claro. Detrás de esa discusión anodina hay antecedentes documentales que explican lo mal que se hizo todo para construir el portal.

En la respuesta oficial al Concejo de Bucaramanga, Metrolínea recordó que el proyecto nació para tres lotes, pero la entidad solo compró uno y ese ‘pequeño’ detalle obligó a redefinir el diseño y a abrir nuevos contratos para obra civil, accesos y componentes técnicos.

Una costumbre dilatoria

El resultado fue un proyecto más costoso, más lento y más expuesto a objeciones de la ciudadanía y las autoridades. La estación quedó atada a decisiones ajenas a su cuerpo principal relacionadas con permisos de uso de vía, perfiles viales, pasos peatonales y semáforos.

En 2016, el entonces Alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández,  presentó los portales como la base de una expansión que debía recuperar pasajeros y dar continuidad al sistema.

Cinco años después, en 2021, Metrolínea hablaba de un acuerdo de complementariedad con el transporte público convencional. Ese esquema nunca cerró con la rapidez requerida y prometida.

La falta de una flota estable, el deterioro financiero del operador y la caída de usuarios dejaron al portal sin la masa crítica que exigía su puesta en marcha. Por eso, cada anuncio de avance terminó empujado por una condición previa que se enfocó en una costumbre dilatoria de más estudios, más actas, más convenios y más visitas técnicas.

Rostro del problema

En materia de seguridad, el informe de 2025 señaló que el portal requiere mantenimiento, cámaras, sistema de recaudo y adecuaciones civiles en la garita sur. Sin eso, el sitio está expuesto a todo.

Los incendios de 2026 lo demostraron. Primero ardieron 21 buses, luego otro, después 24 más. Esas deflagraciones dejaron millonarias pérdidas materiales y abrió una sospecha sobre la custodia de una flota de Metrocinco Plus, hoy en liquidación, que permanece en predios asociados a una infraestructura que no cumplió su función original.

La Superintendencia de Sociedades, por medio de Billy Escobar, dijo que la liquidación judicial busca cerrar de forma responsable sociedades inviables, proteger derechos y administrar activos con transparencia. Ese es, en el fondo, el rostro jurídico del problema. Con ese telón de fondo, el portal sigue como elefante blanco y con un futuro que depende de firmas, obras y decisiones finales y contundentes.