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La ruta de los doce mil millones de las estaciones de Metrolínea

Se cuestiona la contratación en Metrolínea por posibles conflictos de interés, falta de soportes presupuestales y adjudicación de una obra millonaria con un solo oferente.

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Se cuestiona la contratación en Metrolínea por posibles conflictos de interés, falta de soportes presupuestales y adjudicación de una obra millonaria con un solo oferente.

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Si alguien quisiera explicarle a un niño cómo funciona la contratación pública en Metrolínea, solo tendría que contarle la historia del contrato M-IP-008-2026.

Por: Oscar Jahir Hernández Rugeles

 

 

Capítulo uno: en enero de 2025 Metrolínea contrata por invitación privada a una microempresa llamada GALEV SAS para que elabore los estudios y fije el presupuesto de la remodelación de todas las estaciones del sistema. El contrato vale $430 millones y en cuestión de dos meses diseñaron toda la rehabilitación arquitectónica, eléctrica, de comunicaciones, fotovoltaica y ambiental de decenas de estaciones. Un ejemplo de rapidez en la contratación pública.

 Capítulo dos: GALEV entrega sus estudios en abril de 2025, y en marzo de 2026 la Alcaldía anunció con bombos y platillos la inversión de $13.000 millones para remodelar cinco estaciones manifestando que "los recursos estaban garantizados". En julio, la prensa revela que la Secretaría de Hacienda no había expedido ni un solo certificado de disponibilidad presupuestal. Es decir, los recursos no existían. El anuncio era solo humo.

 Capítulo tres: en agosto de 2026, se abre la invitación pública. Se presenta un solo oferente: el Consorcio Metrolínea 2026, que oferta $11.950.220.700, pegándose al presupuesto oficial con un conocimiento preciso de los costos.

¿Pero cómo sabían esto con tanta exactitud? Fácil: porque la empresa con mayor porcentaje de participación en el consorcio ganador es Lewis S.A.S., cuya propiedad le pertenece a Galev S.A.S., la misma a la que se le contrataron los diseños iniciales con los cuales se acaba de contratar la millonaria obra. Yo diseño, yo construyo.

 

Capítulo cuatro: Lewis S.A.S. no es una desconocida para la administración, ya que fueron los mismos a quienes les entregaron por urgencia manifiesta las obras de mitigación en el Barrio Cristal Bajo por ocho mil millones de pesos, y reportan otro contrato más con el Instituto de Salud de Bucaramanga bajo la dirección del gerente Hernán Darío Zarate, para la adquisición del mobiliario de la entidad en el 2024, donde se les acusa de no haber entregado en debida forma lo pactado.

Es esta empresa, junto con Armoing S.A.S. (embargada por diferentes entidades financieras en los años 2021, 2022 y 2025) y FZ Ingeniería S.A.S. (el constante interventor de las obras de alias “El Bachiller”), quienes conforman el consorcio que tendrá que reconstruir cinco estaciones en un tiempo récord de tres meses sin que hasta la fecha se hayan hecho públicos los diseños, los presupuestos desagregados, las especificaciones técnicas y los costos por estación que elaboró GALEV en su momento.

 Capítulo cinco: y el remate: un gerente sancionado por el Tribunal Administrativo de Santander por no cuidar las estaciones en Floridablanca es quien termina adjudicando la remodelación de estas otras estaciones.

 Todo esto ya se había advertido, pero los gremios prefirieron conformar un comité de aplausos al que la historia más temprano que tarde les terminará pasando la cuenta por semejante despropósito.