Ébola deja más de 3.000 muertos en el Congo y se convierte en el brote más letal de su historia
El brote de ébola en el Congo supera los 3.000 muertos y ya es el más letal en la historia del país.
El brote de ébola en el Congo supera los 3.000 muertos y ya es el más letal en la historia del país.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
··········
········
La emergencia sanitaria, provocada por la subespecie Bundibugyo del virus del ébola, mantiene en alerta a las autoridades congoleñas, a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a organizaciones humanitarias, que continúan desplegando acciones para contener la propagación de la enfermedad en el noreste del país.
De acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Salud Pública de la República Democrática del Congo, con información recopilada hasta el 31 de agosto, la enfermedad presenta una tasa de letalidad del 48,6 %. Hasta el momento, 1.409 pacientes se han recuperado, mientras que otros 830 permanecen hospitalizados o aislados.
Seis provincias permanecen afectadas
El brote fue declarado oficialmente el pasado 15 de mayo en la provincia de Ituri, aunque algunos expertos y responsables sanitarios consideran que la transmisión pudo haber comenzado desde enero.
Desde entonces, el virus se ha extendido a seis provincias. Ituri continúa siendo el principal epicentro y registró 49 nuevos contagios durante las últimas 24 horas analizadas.
También permanecen afectadas Tshopo, Bas-Uélé, Haut-Uélé, Kivu del Norte y Kivu del Sur. Esta última presenta actualmente una sola zona sanitaria activa y lleva más de 90 días sin registrar nuevos casos confirmados.
La respuesta sanitaria se mantiene desplegada en 60 zonas de salud, pero enfrenta importantes dificultades relacionadas con la inseguridad que afecta varias regiones del este congoleño, además de problemas operativos y laborales.
El Instituto Nacional de Salud Pública señaló una deficiente operación de algunos puntos de control y entradas a las zonas afectadas. A esto se suman huelgas de trabajadores que reclaman el pago de sus salarios, una situación que complica las labores de vigilancia y prevención.
La falta de tratamiento específico agrava la emergencia
Uno de los principales desafíos es que la variante Bundibugyo, responsable del actual brote, no cuenta todavía con una vacuna ni con un tratamiento específico aprobado.
La OMS trabaja en el desarrollo de dos vacunas candidatas que ya comenzaron ensayos clínicos de fase 1 en humanos y que, hasta ahora, han mostrado resultados de seguridad. Sin embargo, su desarrollo todavía podría tardar varios meses.
Mientras avanzan estas investigaciones, las autoridades congoleñas comenzaron una campaña de vacunación dirigida inicialmente al personal sanitario de primera línea. Para ello utilizan Ervebo, una vacuna de Merck autorizada contra la variante Zaire del ébola, pero que ha mostrado indicios de ofrecer protección cruzada frente a la cepa Bundibugyo.
La vacuna también había mostrado resultados positivos frente a esta variante en estudios realizados en animales.
La mayoría de las muertes ocurre fuera de los centros médicos
La situación resulta especialmente preocupante porque una parte considerable de los pacientes no llega a recibir atención médica especializada.
La OMS estima que alrededor del 60 % de las personas que mueren por ébola fallecen fuera de los centros de tratamiento, lo que evidencia las dificultades para detectar y atender los casos de manera temprana.
A esta situación se suma la resistencia de algunas comunidades frente a las medidas sanitarias. Las autoridades han encontrado dificultades para realizar pruebas a cadáveres y algunos pacientes se han negado a permanecer aislados, obstaculizando los esfuerzos para cortar las cadenas de transmisión.
También se registra saturación en determinados centros de tratamiento de ébola, mientras que las condiciones de seguridad en el este del país dificultan el desplazamiento de los equipos médicos y humanitarios.
El Instituto Nacional de Salud Pública insistió en que será fundamental reforzar la vigilancia epidemiológica, la atención sanitaria, la prevención y el control de infecciones, la logística y la participación de las comunidades para contener rápidamente la transmisión.
El segundo brote más mortífero registrado
Con más de 3.000 víctimas mortales, la actual epidemia ya superó al brote registrado en la República Democrática del Congo entre 2018 y 2020 y se convirtió en el más letal de la historia del país.
Sin embargo, todavía permanece por debajo de la epidemia de África Occidental registrada entre 2014 y 2016, considerada la más grave hasta ahora. Aquella emergencia dejó más de 11.000 muertos y alrededor de 28.600 personas infectadas en Guinea, Liberia y Sierra Leona.
La actual crisis también llegó a Uganda, país vecino, aunque la OMS declaró el pasado 26 de agosto el fin de la epidemia en ese territorio. Allí se registraron 20 casos confirmados, incluidos 15 relacionados con contagios importados desde la República Democrática del Congo, y dos personas fallecieron.
Mientras tanto, la emergencia continúa en territorio congoleño y las autoridades buscan fortalecer las medidas de prevención y atención para evitar que el virus siga avanzando hacia nuevas comunidades.