Países Bajos trasladó 86 toneladas de oro a Londres para tenerlas disponibles ante una crisis
Países Bajos reubicó 86 toneladas de oro en Londres para disponer de ellas con mayor rapidez ante una posible crisis financiera o geopolítica.
Países Bajos reubicó 86 toneladas de oro en Londres para disponer de ellas con mayor rapidez ante una posible crisis financiera o geopolítica.
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Países Bajos trasladó 86 toneladas de sus reservas de oro desde Estados Unidos y Canadá hacia Londres, en una operación realizada entre marzo y agosto de 2026 que buscó aumentar la capacidad del país para disponer rápidamente de este activo en caso de una emergencia financiera o geopolítica.
El Banco de Países Bajos informó que la operación representó cerca del 14 % de sus reservas y modificó significativamente la distribución geográfica de sus lingotes. Antes del movimiento, el 31,3 % del oro estaba almacenado en Nueva York y el 19,7 % en Ottawa.
Después de la operación, ambas ciudades pasaron a concentrar el 18,5 % de las reservas cada una, mientras que Londres aumentó su participación del 18,1 % al 32,1 %. Otro 30,8 % permanece almacenado dentro de territorio neerlandés.
Una reserva estratégica
El banco central explicó que el oro almacenado en Londres puede ser movilizado con mayor facilidad dentro de los mercados internacionales. La plaza financiera británica cumple con estándares comerciales internacionales que permiten vender o utilizar el metal de manera más rápida ante una eventual crisis.
En total, Países Bajos posee 612,4 toneladas de oro, valoradas en aproximadamente 72.200 millones de euros al cierre de 2025. Las 86 toneladas reubicadas representan cerca de una séptima parte de ese patrimonio.
La operación no consistió únicamente en transportar físicamente los lingotes. El banco combinó movimientos de oro con operaciones de compraventa para reducir los riesgos y costos asociados con el traslado de grandes cantidades de metal precioso.
En Nueva York fueron vendidas aproximadamente 59 toneladas y, posteriormente, se adquirió una cantidad equivalente en Londres que cumplía con las condiciones requeridas por el mercado internacional.
A esto se sumó el traslado físico de más de 27 toneladas desde Estados Unidos y Canadá hasta Zeist, en Países Bajos. Desde allí, una cantidad similar fue enviada posteriormente a Londres.
Preparación ante escenarios adversos
El presidente del Banco de Países Bajos, Olaf Sleijpen, señaló que la redistribución fortalece la capacidad operativa de las reservas. La entidad aclaró que no espera tener que utilizar el oro en una situación de emergencia, pero consideró necesario mantener una mayor preparación ante escenarios adversos.
La decisión se produjo en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y un creciente debate en Europa sobre la seguridad de las reservas estratégicas almacenadas fuera de los territorios nacionales.
Con el nuevo reparto, Países Bajos mantiene una parte importante de su oro dentro del país, pero aumenta de manera considerable su presencia en Londres, buscando que una mayor proporción de sus reservas pueda convertirse rápidamente en liquidez si las circunstancias económicas o geopolíticas lo requieren.