Centros de interés: leer para comprender el mundo
Los Centros de Interés CI LEO integran lectura, escritura y oralidad para aprender de forma transversal, con apoyo docente, articulación institucional y continuidad en la escuela.
Los Centros de Interés CI LEO integran lectura, escritura y oralidad para aprender de forma transversal, con apoyo docente, articulación institucional y continuidad en la escuela.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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Por: Fundación Participar*
La Universidad Industrial de Santander y el Ministerio de Educación Nacional, este 2026 están desarrollando un convenio orientado al fortalecimiento de los Centros de Interés de Lectura, Escritura y Oralidad —CI LEO—. Este proyecto busca formar docentes en esta estrategia, el acompañamiento para crear y desarrollar los Centros de Interés, el seguimiento a su implementación y la construcción de condiciones que permitan su continuidad. A ello se suma un diagnóstico realizado en 508 establecimientos educativos de 23 departamentos, destinado a conocer las condiciones reales en las que estas experiencias se desarrollan.
Un Centro de Interés es una estrategia distinta de organizar la experiencia pedagógica. Parte de las preguntas, intereses, experiencias y saberes de los estudiantes y los convierte en oportunidades para investigar, leer, escribir, conversar, crear y comunicar. Su potencia radica en que la lectura, la escritura y la oralidad dejan de aparecer como ejercicios exclusivos de una asignatura y se convierten en herramientas para comprender ciencias, historia, territorio, arte, naturaleza o vida cotidiana.
Ahí aparece su valor para la transversalidad. Se lee para comprender un fenómeno; se escribe para ordenar y comunicar el pensamiento; se conversa para contrastar perspectivas y construir conocimiento. Los CI LEO pueden conectar áreas, proyectos, biblioteca, familias y comunidad, convirtiendo el lenguaje en una práctica que atraviesa la experiencia escolar.
Pero quizá lo más revelador ha sido escuchar a los maestros. Sus voces fueron recogidas en cinco mesas de trabajo sobre implementación, aprendizajes, transformaciones, retos y sostenibilidad. Allí aparecen logros como mayor autonomía, confianza para expresarse y fortalecimiento de la lectura, la escritura y la oralidad; también aparecen las condiciones que hacen posible conservarlos.
Los docentes insisten en algo esencial: un Centro de Interés no se vuelve sostenible porque continúe el proyecto. Necesita formación y acompañamiento, recursos, articulación curricular, apropiación institucional, participación de las familias y reconocimiento del territorio. Y necesita, sobre todo, quedar incorporado en los tiempos, responsabilidades y decisiones de la escuela.
Tal vez esa sea la enseñanza mayor: transversalizar la lectura no consiste en lograr que todas las asignaturas manden a leer. Consiste en conseguir que leer, escribir y conversar sean necesarios para aprender, comprender y transformar el mundo.
Nota: el autor de esta columna hace parte del equipo UIS responsable del proyecto CI- LEO.
*Gonzalo Ordóñez Gómez www.fundacionparticipar.com