Wadith Manzur: el senador que quiere tener membresía vitalicia en los escándalos de corrupción
Wadith Manzur vuelve a ser mencionado en el caso Aremca, una investigación por presunto direccionamiento de contratos con recursos de regalías por más de 600.000 millones de pesos.
Wadith Manzur vuelve a ser mencionado en el caso Aremca, una investigación por presunto direccionamiento de contratos con recursos de regalías por más de 600.000 millones de pesos.
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En Colombia hay políticos que pasan por las comisiones del Congreso. Y hay otros que, por alguna extraña coincidencia del destino, parecen tener asiento reservado en cada gran escándalo de corrupción que estalla en el país. El senador conservador Wadith Manzur sin duda pertenece a esta segunda categoría.
Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE
Mientras permanece privado de la libertad por decisión de la Corte Suprema de Justicia dentro del proceso por el saqueo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el nombre del congresista cordobés volvió a aparecer, esta vez en uno de los expedientes que podría convertirse en un desfalco incluso superior al de la entidad encargada, paradójicamente, de atender las emergencias del país.
Se trata del caso Aremca, una investigación que busca establecer cómo se habrían direccionado 101 contratos financiados con recursos del Sistema General de Regalías por más de 600.000 millones de pesos en departamentos como La Guajira, Magdalena, Bolívar, Cesar, Córdoba, Santander, Arauca, Caldas y Casanare.
La magnitud del caso es tan grande que algunos investigadores ya lo consideran uno de los mayores entramados de corrupción regional descubiertos en los últimos años. Aunque Manzur no ha sido vinculado formalmente a este nuevo expediente, los fiscales han considerado relevante exponer testimonios y conversaciones interceptadas que lo ubican en el entorno político de la organización investigada.
Por ejemplo, el fiscal Andrés Felipe Vásquez aseguró durante las audiencias que Aremca habría funcionado como una importante plataforma de apoyo electoral para el congresista conservador. La declaración más comprometedora provino de María Guadalupe Ortiz, excoordinadora de proyectos de Aremca y hoy colaboradora de la justicia.
Según su testimonio, Gustavo Bolaño Pastrana, señalado como el verdadero poder detrás de la asociación, promovía activamente la candidatura de Wadith Manzur. Pero, según la exfuncionaria, el respaldo no era individual sino colectivo.
En otras palabras, cuando Bolaño apoyaba a un candidato, toda la maquinaria de Aremca se alineaba detrás del mismo nombre. Para la Fiscalía, el elemento político resulta fundamental porque Aremca no era una pequeña oficina administrativa. La asociación manejaba proyectos multimillonarios financiados con recursos públicos provenientes de las regalías.
Las autoridades sostienen que detrás de la fachada institucional operaba una estructura que habría servido para repartir contratos, favorecer determinados grupos empresariales y consolidar poder político en varias regiones del país.
"La Unidad de Riesgo es de Wadith"
Uno de los episodios más llamativos del proceso surgió de una interceptación telefónica realizada por la Fiscalía. En la conversación, Luis Soto Caraballo, encargado de supervisar contratos de Aremca y hoy procesado, le confesaba a su pareja el temor que sentía por el avance de las investigaciones.
Desesperado, le pidió a Gustavo Bolaño que le consiguiera otro trabajo. La respuesta que dio durante la conversación dejó perplejos a los investigadores: "Algo, bebé. Tantos programas, en la Unidad de Riesgo, que es de Wadith, algo, algo".
La frase adquirió una dimensión aún más explosiva porque precisamente el senador ya se encontraba involucrado judicialmente por el escándalo de contratación de la UNGRD. Para la Fiscalía, la conversación evidencia la percepción que existía dentro de ese círculo sobre la influencia política del congresista.
El congresista que siempre aparece en la foto
En política suele decirse que las coincidencias existen. Pero cuando las coincidencias comienzan a repetirse con una puntualidad casi británica, dejan de parecer casualidades. Primero fue la UNGRD. Ahora Aremca.
Antes de que termine de apagarse un incendio judicial, el nombre de Wadith Manzur aparece mencionado en otro expediente multimillonario. Es como si el senador hubiera desarrollado una extraña habilidad para estar siempre cerca del lugar donde desaparecen los recursos públicos.
Una especie de brújula política invertida: donde otros encuentran programas sociales, infraestructura o inversión regional, las investigaciones terminan encontrando contratos, operadores, fortines electorales y redes burocráticas.
La situación podría complicarse aún más. Fuentes del proceso indican que Gustavo Bolaño Pastrana, considerado por la Fiscalía como la cabeza de la estructura, estaría explorando un acuerdo de colaboración con la justicia. Y en Colombia, cuando uno de los cerebros de una red decide hablar, el efecto suele ser comparable a quitar la primera ficha de un dominó.
Las autoridades sospechan que la información que podría entregar comprometería a dirigentes políticos de alto nivel que habrían tenido participación o conocimiento de las operaciones desarrolladas por Aremca. Por ahora, los nueve capturados han insistido en su inocencia.