Turquía encierra a fotógrafos por documentar protestas
Resumen
La crisis política en Turquía se agrava tras el arresto del líder opositor Ekrem Imamoglu y la detención de siete periodistas, entre ellos Bülent Kiliç, que documentaban las protestas. Estas acciones del gobierno de Erdogan han generado críticas por violar la libertad de prensa.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
El caos político en Turquía se intensifica tras el arresto de Ekrem Imamoglu, líder opositor y exalcalde de Estambul. En medio de las protestas que sacuden las calles del país, siete periodistas fueron enviados a prisión preventiva por documentar las manifestaciones. Entre ellos se encuentra Bülent Kiliç, reconocido fotógrafo y ganador del World Press Photo.
Las detenciones han desatado una ola de críticas contra el gobierno de Recep Tayyip Erdogan, acusado de restringir la libertad de prensa en un momento de tensión política y social. Los comunicadores fueron arrestados en una redada nocturna ordenada por la Fiscalía de Estambul, que los acusa de participar en una “manifestación ilegal”. La principal prueba presentada: las fotografías que tomaron durante las protestas.
Además de Kiliç, entre los detenidos están Yasin Akgül (AFP), Ali Onur Tosun (Now Haber), Zeynep Kuray (freelance), Kurtulus Ari y Gökhan Kam (fotógrafos oficiales de las municipalidades de Estambul y Bakirköy), y Hayri Tunç, periodista con antecedentes de detención por su trabajo.
Según la Asociación de Periodistas de Turquía, inicialmente se les había concedido la libertad bajo control judicial, pero el fiscal revocó la decisión a última hora y solicitó prisión preventiva, lo cual fue aceptado por el juez. En total, 206 personas fueron detenidas durante las redadas, y al menos 81, incluidos los reporteros, permanecen encarceladas.
La represión también ha llegado al ámbito digital. La plataforma X (antes Twitter) denunció órdenes judiciales impuestas por el gobierno turco para bloquear más de 700 cuentas de periodistas, medios y figuras opositoras.
Ekrem Imamoglu, señalado por el gobierno de liderar una organización criminal y aceptar sobornos, es considerado por la oposición como el principal contendiente de Erdogan para las elecciones presidenciales de 2028. Su detención ha movilizado a miles de ciudadanos, incluidos estudiantes universitarios, que exigen su liberación.