Súplica de los padres usuarios del CDI Camino de Belén en Piedecuesta
Casi 400 niños de CDI en Piedecuesta siguen sin atención presencial tras la suspensión del ICBF, afectando el cuidado y la jornada laboral de sus familias.
Casi 400 niños de CDI en Piedecuesta siguen sin atención presencial tras la suspensión del ICBF, afectando el cuidado y la jornada laboral de sus familias.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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ICBF suspendió servicios y no hay donde dejar los niños para trabajar
Ante la falta de una fecha definida para la atención, algunos padres expresan preocupación por la continuidad del servicio durante el resto de 2026 y piden una respuesta concreta de las autoridades responsables.
Cerca de 400 niños de los Centros de Desarrollo Infantil, CDI, del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, en Piedecuesta completaron un mes sin atención presencial, una situación que mantiene en alerta a decenas de familias vulnerables que dependen de estos espacios para el cuidado, la alimentación y el proceso educativo de sus hijos.
Uno de los casos más críticos corresponde al CDI Camino de Belén, ubicado en el barrio Junín, sector norte del municipio. La sede suspendió sus servicios en agosto y, al finalizar el periodo establecido en la Circular No. 006 del 13 de agosto de 2026, aún no existe una fecha confirmada para el regreso de los menores.
El documento, firmado por María Carolina Restrepo Cañavera, Directora General del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, estableció la suspensión hasta el 31 de agosto.
Decisiones sin claridad
Sin embargo, los padres señalan que el servicio no se restableció y que persiste la falta de información oficial sobre una nueva fecha de apertura.
La situación afecta a hogares con dificultades económicas.
Varios padres aseguran que no cuentan con una persona que pueda asumir el cuidado de sus hijos durante la jornada laboral, por lo que la ausencia del servicio altera sus rutinas y limita sus opciones de trabajo.
Las familias también cuestionan que encuentros ocasionales o actividades con participación de acudientes no reemplazan la atención diaria que ofrecían los centros.
La comunidad reclama claridad sobre las medidas adoptadas y el cronograma previsto para garantizar nuevamente el acceso de los menores a este servicio esencial durante septiembre.