Sergio Arenas, el debut político del empresariado santandereano que llega al tarjetón del Centro Democrático
Resumen
Sergio Arenas Castellanps, abogado y dirigente gremial, se postula por primera vez a la Cámara de Representantes en Santander. Representa al Centro Democrático y busca aportar una visión renovada desde el sector productivo, enfocándose en la integración regional.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Por primera vez en el escenario electoral, Sergio Arenas Castellanps irrumpe en la política santandereana como candidato a la Cámara de Representantes por el Partido Centro Democrático. Abogado, especialista en Derecho Urbano y Gestión Urbana, empresario y dirigente gremial, Arenas encabeza la lista del uribismo en Santander con el número 101 en el tarjetón, en una campaña que busca presentarse como una renovación desde el sector productivo hacia el Congreso de la República.
Por Rafael Serrano Prada / Camilo Ernesto Silvera
Su nombre no había sonado antes en contiendas electorales, ni en el Concejo de Bucaramanga, ni en la Asamblea departamental, ni en el Congreso. Su aparición responde, según él mismo lo explica, a una búsqueda deliberada del partido por encontrar nuevos liderazgos con experiencia técnica, formación académica y trayectoria fuera de la política tradicional.
Arenas se define, ante todo, como padre de familia. Casado desde hace 20 años y con dos hijos, se presenta como un profesional “hecho a pulso”, formado en el ejercicio del derecho y en la gestión urbana, con un énfasis particular en la planificación de ciudades y regiones.
Como él mismo lo cuenta, su experiencia no proviene del debate parlamentario, sino del trabajo gremial y empresarial. Durante siete años fue miembro del Consejo de la Junta Directiva de la Cámara de Comercio de Bucaramanga y ha sido asesor de importantes gremios como Fenalco, Camacol, la Andi y el Intergremial. Además, participó en el proceso de reactivación de ProSantander, una plataforma que busca impulsar proyectos estratégicos para el departamento.
A juicio del candidato, este recorrido le permite hoy aspirar a un escenario de mayor impacto. “Tengo la capacidad de gestionar ciudades y regiones, de formular proyectos y de hacer control político con conocimiento técnico”, sostiene.
Llegada al Centro Democrático
Su candidatura nace, según relata, de una solicitud directa del Partido Centro Democrático a un grupo de empresarios de Bucaramanga. La colectividad buscaba un perfil que refrescara la lista a la Cámara, alguien con credenciales profesionales y distancia de las estructuras políticas tradicionales.
Una comisión de empresarios, delegada por el partido, recopiló hojas de vida, realizó entrevistas y evaluó perfiles. La de Arenas fue una de las seleccionadas. Tras superar el proceso interno, recibió la invitación formal para integrar la lista a la Cámara de Representantes.
Arenas aclara que no fue una decisión tomada por los gremios como instituciones, dado su carácter apolítico, sino por empresarios que, desde distintos sectores, consideraron que su perfil podía aportar una visión distinta al Congreso.
En el contexto de la actual contienda presidencial, Arenas no esconde su postura ideológica. Considera que Colombia atraviesa un momento de “efervescencia política” marcado por el objetivo de derrotar a la izquierda, a la que atribuye un modelo de país que considera inviable.
Para el candidato, el desafío del centro y la centro-derecha es dejar de lado los egos y avanzar hacia acuerdos que permitan consolidar una candidatura fuerte. En ese sentido, valora positivamente la realización de la consulta interpartidista del próximo 8 de marzo, donde convergen figuras como Paloma Valencia, Juan Carlos Pinzón, Vicky Dávila y Juan Daniel Oviedo.
Arenas confirmó que recientemente sostuvo una reunión con el expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien, según dijo, manifestó su preocupación por el rumbo del país y pidió un respaldo decidido a Paloma Valencia como candidata del Centro Democrático.
Santander como bancada
En lo regional, el eje central de su propuesta es la articulación. Arenas considera que Santander necesita una bancada parlamentaria cohesionada, capaz de superar las diferencias ideológicas para impulsar proyectos estratégicos para el departamento.
Recuerda que hace cuatro años Santander logró una representación histórica con diez senadores y siete representantes, y no descarta que esa cifra pueda repetirse. Sin embargo, advierte que la cantidad de congresistas no garantiza resultados si no existe una agenda común.
“Hay que sentarnos como bancada, hablar con sinceridad y construir proyectos que respondan a las necesidades reales del departamento”, afirma.
Arenas también reflexiona sobre la pérdida de protagonismo nacional de la dirigencia santandereana. Evoca figuras históricas como Alfonso Gómez Gómez, Jaime Serrano Rueda, Carlos Augusto Noriega o Jaime García Parra, y lamenta que Santander no haya vuelto a tener un presidente de la República desde Aquileo Parra Gómez, hace más de un siglo.
A su juicio, el problema no es la falta de talento, sino la ausencia de una visión territorial clara. Su propuesta apunta a recuperar esa perspectiva regional, alineando intereses y construyendo acuerdos amplios que devuelvan a Santander un papel protagónico en el escenario nacional.
Uno de los temas que más énfasis recibe en su discurso es la educación. Arenas resalta que Santander fue pionero en educación superior con la creación de la Universidad Industrial de Santander en 1948 y que hoy cuenta con al menos 14 universidades.
Considera que el departamento posee un talento humano formidable, aún sub-aprovechado, y plantea que convertir a Santander en una verdadera capital universitaria debe ser una prioridad en la agenda legislativa. Para ello, insiste, se requiere articular educación, desarrollo económico y oportunidades reales para los jóvenes.
En un ambiente electoral marcado por campañas de altísimos costos, Arenas asegura que su apuesta es una campaña de opinión, apoyada en tecnología, contenidos digitales y mensajes programáticos, más que en grandes maquinarias.
Reconoce que la competencia es dura y que las campañas tradicionales manejan cifras millonarias, pero insiste en que la política debe hacerse de manera decente y transparente, sin depender de chequeras desbordadas.
Con ese discurso, Sergio Arenas busca posicionarse como una alternativa distinta dentro del uribismo santandereano: un debutante político que llega desde el sector privado, con formación técnica, respaldo empresarial y la promesa de gestionar, articular y controlar desde la Cámara de Representantes.