"Se acaba la Paz Total": Abelardo de la Espriella anuncia desde Bucaramanga el desmonte de la política bandera del gobierno Petro
Abelardo de la Espriella anunció el desmonte de la Paz Total y pondrá la seguridad como eje central de su gobierno.
Abelardo de la Espriella anunció el desmonte de la Paz Total y pondrá la seguridad como eje central de su gobierno.
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El presidente electo Abelardo de la Espriella confirmó este martes durante su visita a Bucaramanga el que será uno de los giros más profundos de su administración en materia de seguridad: el desmonte de la política de Paz Total, estrategia que marcó el gobierno saliente de Gustavo Petro y que, según el mandatario entrante, terminó fortaleciendo a las organizaciones criminales en lugar de proteger a los colombianos.
A través del Comunicado 144, divulgado el 14 de julio, De la Espriella aseguró que desde el próximo 7 de agosto "Colombia dejará atrás el modelo de falsa paz que entregó privilegios a criminales mientras abandonó la seguridad de los ciudadanos", una declaración que anticipa un cambio radical en la política de orden público del país.
El presidente electo afirmó que la seguridad será el eje central de su gobierno y anunció que todas las instituciones creadas para desarrollar la Paz Total serán sometidas a una revisión integral. Su propósito, dijo, será eliminar los mecanismos que, a su juicio, favorecieron la impunidad y debilitaron la capacidad del Estado para enfrentar a las organizaciones armadas ilegales.
"La instrucción es clara: el eje del nuevo Gobierno será la seguridad del pueblo, el restablecimiento del orden y el desmonte, dentro de la Constitución y la ley, de toda forma de impunidad que se haya protegido bajo el discurso de la Paz Total", señala el comunicado presidencial.
Uno de los anuncios más relevantes es la desaparición de la Unidad de Implementación del Acuerdo Final, cuyas funciones pasarán al nuevo Comisionado Nacional de Seguridad, figura que concentrará las tareas relacionadas con la estrategia de orden público del próximo gobierno.
Con esta decisión, la administración entrante busca reorganizar la estructura institucional creada durante los últimos años para implementar los procesos de diálogo y negociación con grupos armados, al considerar que dichos mecanismos terminaron generando duplicidad administrativa y resultados insuficientes frente al avance de las organizaciones ilegales.
En la misma directriz, De la Espriella impartió instrucciones al Comisionado Nacional de Seguridad y a los ministros designados de Justicia e Interior para revisar cada una de las entidades, programas y procedimientos asociados con la Paz Total. La revisión incluirá el desmonte o modificación de aquellas estructuras que, según el nuevo Gobierno, facilitaron escenarios de impunidad o redujeron la capacidad operativa de las autoridades.
El mensaje político quedó resumido en una frase que busca marcar distancia con la administración saliente: "La Patria Milagro no confundirá paz con rendición. Colombia tendrá seguridad, justicia y autoridad", afirmó el mandatario electo, dejando claro que la negociación con estructuras criminales dejará de ser el eje de la política de seguridad nacional.
El anuncio representa el cierre de una de las iniciativas más emblemáticas del gobierno de Gustavo Petro. La Paz Total fue concebida como una estrategia para negociar simultáneamente con guerrillas, grupos armados organizados y bandas de crimen organizado, mediante procesos de diálogo, sometimiento a la justicia y ceses al fuego. Sin embargo, la política estuvo rodeada de fuertes controversias por los incumplimientos de varios grupos ilegales, el aumento de acciones violentas en distintas regiones y las críticas de sectores que consideraron que las organizaciones criminales aprovecharon las negociaciones para fortalecerse territorialmente.
Con la llegada de Abelardo de la Espriella a la Casa de Nariño, el enfoque cambiará hacia una política centrada en el fortalecimiento de la Fuerza Pública, el restablecimiento de la autoridad estatal y el endurecimiento de la respuesta institucional frente a las estructuras armadas ilegales. El anuncio anticipa que la seguridad será uno de los principales escenarios de confrontación política entre el nuevo Gobierno y quienes defendieron la estrategia de negociación impulsada durante los últimos cuatro años.