Puentes centenarios necesitan refuerzo urgente para no incomunicar a Santander
Dos puentes centenarios de Santander presentan riesgos por daños estructurales y socavación, y se pidió una inspección urgente para definir su estabilidad.
Dos puentes centenarios de Santander presentan riesgos por daños estructurales y socavación, y se pidió una inspección urgente para definir su estabilidad.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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La estabilidad de dos puentes centenarios que sostienen la movilidad de Santander quedó bajo alerta técnica por daños estructurales y cambios en los cauces de los ríos que atraviesan.
La Sociedad Santandereana de Ingenieros solicitó una inspección prioritaria a la Gobernación para establecer las condiciones de seguridad del La estabilidad de dos puentes centenarios que sostienen la movilidad de Santander quedó bajo alerta técnica por daños estructurales y cambios en los cauces de los ríos que atraviesan.
La Sociedad Santandereana de Ingenieros solicitó una inspección prioritaria a la Gobernación para establecer las condiciones de seguridad del puente Baraya, sobre el río Fonce, y del paso metálico sobre el río Suárez, entre El Hato y Palmar.
En el puente Baraya, la principal preocupación está sobre el estribo norte, cuya estabilidad podría verse comprometida por la socavación del lecho.
Los ingenieros señalaron que una explotación de material pétreo funciona aguas abajo y solicitaron a las autoridades ambientales revisar su operación y posibles efectos sobre el cauce.
En el puente del río Suárez, la alerta se concentra en una diagonal de la cercha norte, deformada tras el impacto de un vehículo. Aunque la baranda fue reparada, el elemento estructural continúa doblado. También se evidenció deterioro de la protección contra la corrosión.
Las dos estructuras fueron construidas en 1938 y aún prestan servicio. La sociedad pidió al gobernador Juvenal Díaz ordenar una evaluación técnica que determine los daños, los riesgos y las obras necesarias para garantizar su estabilidad y estas rutas estratégicas., sobre el río Fonce, y del paso metálico sobre el río Suárez, entre El Hato y Palmar.
En el puente Baraya, la principal preocupación está sobre el estribo norte, cuya estabilidad podría verse comprometida por la socavación del lecho.
Los ingenieros señalaron que una explotación de material pétreo funciona aguas abajo y solicitaron a las autoridades ambientales revisar su operación y posibles efectos sobre el cauce.
En el puente del río Suárez, la alerta se concentra en una diagonal de la cercha norte, deformada tras el impacto de un vehículo. Aunque la baranda fue reparada, el elemento estructural continúa doblado. También se evidenció deterioro de la protección contra la corrosión.
Las dos estructuras fueron construidas en 1938 y aún prestan servicio. La sociedad pidió al gobernador Juvenal Díaz ordenar una evaluación técnica que determine los daños, los riesgos y las obras necesarias para garantizar su estabilidad y estas rutas estratégicas.