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Posible fenómeno de El Niño amenaza la producción cafetera en Santander

El posible fortalecimiento de El Niño en 2026 pondría en riesgo la producción y la calidad del café en Santander.

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Posible fenómeno de El Niño amenaza la producción cafetera en Santander
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La caficultura santandereana podría enfrentar uno de los mayores retos climáticos de los últimos años. El Comité Departamental de Cafeteros de Santander advirtió que las proyecciones para el segundo semestre de 2026 indican una posible intensificación del fenómeno de El Niño, situación que podría afectar la productividad de los cultivos, la calidad del grano y la economía de miles de familias dedicadas a esta actividad.

Según el gremio cafetero, las condiciones asociadas al fenómeno climático estarían marcadas por una disminución de las lluvias, aumento de las temperaturas y un mayor estrés hídrico para los cafetales, factores que inciden directamente en el desarrollo de los cultivos y en el rendimiento de las cosechas.

El Comité explicó que las condiciones secas previstas podrían reducir significativamente la producción y deteriorar la calidad del café, además de favorecer la proliferación de la broca, considerada la plaga de mayor impacto para la caficultura colombiana por los daños que ocasiona al fruto y las pérdidas económicas que genera.

La advertencia coincide con análisis de organismos climáticos nacionales e internacionales que anticipan un periodo de altas temperaturas y déficit de precipitaciones en varias regiones del país. Especialistas han señalado que estos cambios alteran los procesos de floración, llenado del fruto y maduración del café, afectando tanto los volúmenes de producción como la calidad del grano destinado a los mercados nacionales e internacionales.

Entre las zonas que podrían registrar mayores afectaciones se encuentran municipios tradicionalmente cafeteros como San Gil, Barichara, Zapatoca, Socorro, Charalá y otros de la provincia Guanentina, donde gran parte de los cultivos se ubican en laderas con limitada disponibilidad de agua.

Para enfrentar este panorama, el Comité Departamental de Cafeteros puso en marcha el programa Protección Anticipada del Ingreso Cafetero (PAI), mediante el cual cerca de 3.600 productores recibirán incentivos para la adquisición de fertilizantes que contribuyan a fortalecer la nutrición de los cultivos y aumentar su capacidad para soportar el estrés climático.

No obstante, expertos del sector consideran que este apoyo deberá complementarse con otras estrategias de adaptación, como la conservación de suelos, el uso eficiente del recurso hídrico y un monitoreo permanente de plagas y enfermedades.

Las recomendaciones técnicas incluyen establecer sombríos en nuevas plantaciones para disminuir el impacto de las altas temperaturas, realizar las fertilizaciones durante los periodos de lluvia para mejorar la absorción de nutrientes y reforzar el manejo integrado de la broca mediante inspecciones constantes en los cafetales.

El Comité recordó que Santander es uno de los principales productores de cafés especiales del país, un segmento que exige altos estándares de calidad y que resulta especialmente vulnerable a las variaciones climáticas.

Las autoridades también alertaron que un fenómeno de El Niño de alta intensidad podría incrementar el riesgo de incendios forestales, reducir la disponibilidad de agua para consumo humano y actividades agropecuarias, además de ejercer mayor presión sobre las fuentes hídricas utilizadas para el riego de los cultivos.

Ante este panorama, el llamado es a que los caficultores adopten de manera anticipada las medidas preventivas recomendadas para minimizar las pérdidas y proteger una actividad que constituye uno de los principales motores económicos del sector rural santandereano.