"No queremos más funcionarios muertos": UTP rechaza llegada de reclusos de alta peligrosidad a la cárcel de Palogordo tras asesinato de cabo del Inpec
La UTP rechazó el traslado de 20 internos peligrosos a Palogordo tras el asesinato del inspector Efraín Quesada Urrego, y pidió más protección para el personal penitenciario.
La UTP rechazó el traslado de 20 internos peligrosos a Palogordo tras el asesinato del inspector Efraín Quesada Urrego, y pidió más protección para el personal penitenciario.
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El asesinato del inspector del Inpec Efraín Quesada Urrego desató una fuerte reacción de la Unión de Trabajadores Penitenciarios (UTP), que rechazó la decisión de trasladar 20 privados de la libertad de alto perfil delictivo a la cárcel de Palogordo, en Girón, apenas un día después del crimen del funcionario.
A través de un duro pronunciamiento, la organización sindical aseguró que la medida pone en mayor riesgo la vida de los integrantes del Cuerpo de Custodia y Vigilancia, quienes, según denunciaron, laboran en medio de amenazas constantes, falta de garantías y escasas medidas de protección.
La UTP expresó que resulta incomprensible que, mientras el personal penitenciario atraviesa uno de los momentos más críticos por el asesinato de uno de sus compañeros, el Inpec mantenga programado el ingreso de internos considerados de alta peligrosidad al establecimiento penitenciario de Girón.
"No queremos más funcionarios del Cuerpo de Custodia muertos", enfatizó el sindicato, al advertir que el penal enfrenta limitaciones humanas, logísticas y tecnológicas para asumir el manejo de este tipo de población carcelaria.
En el documento, la organización también cuestionó a la Dirección General del Inpec, la Regional Oriente y la dirección del CPAMS Girón por, según afirman, no haber atendido las reiteradas advertencias sobre el riesgo que enfrentaban los funcionarios, pese a las alertas tempranas y a las amenazas conocidas contra el personal.
El defensor de derechos carcelarios en Santander, Hernando Mantilla, informó que aún no han llegado los 20 delincuentes de alta peligrosidad al centro carcelario.
Los representantes sindicales sostienen que el homicidio de Quesada Urrego evidencia las fallas en la gestión del riesgo y la ausencia de medidas eficaces para proteger a quienes trabajan en el sistema penitenciario. Incluso solicitaron que se investigue si las acciones adoptadas por las autoridades fueron suficientes para prevenir un ataque que, aseguran, ya había sido advertido mediante distintos mecanismos.
Como respuesta a la situación, la UTP declaró el inicio de una asamblea informativa de carácter permanente, mecanismo con el que buscará analizar las condiciones de seguridad, acompañar a los funcionarios y exigir soluciones inmediatas para proteger la vida del personal penitenciario.
Asimismo, el sindicato hizo un llamado al Gobierno Nacional, al Inpec, la Policía, el Ejército, la Procuraduría, la Defensoría del Pueblo y a las autoridades territoriales para que refuercen los esquemas de protección, revisen los protocolos de inteligencia y adopten medidas urgentes que garanticen la seguridad de quienes prestan servicio en la cárcel de Palogordo.
El pronunciamiento se conoce en medio de la conmoción que provocó el asesinato del inspector Efraín Quesada Urrego, atacado por sicarios cuando se dirigía a cumplir su turno en la cárcel de Palogordo, hecho que hoy mantiene en máxima alerta a las autoridades y a la comunidad penitenciaria de Santander.