Mercenarios colombianos habrían sido entrenados en Emiratos Árabes para combatir en la guerra de Sudán
Un informe confidencial de investigadores de Naciones Unidas reveló nuevos detalles sobre la participación de exmilitares colombianos en la guerra civil de Sudán. Según el documento, al que tuvo acceso el diario estadounidense The New York Times, los combatientes habrían sido contratados por una empresa privada de seguridad vinculada con círculos de poder de Emiratos Árabes Unidos y entrenados en
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Un informe confidencial de investigadores de Naciones Unidas reveló nuevos detalles sobre la participación de exmilitares colombianos en la guerra civil de Sudán. Según el documento, al que tuvo acceso el diario estadounidense The New York Times, los combatientes habrían sido contratados por una empresa privada de seguridad vinculada con círculos de poder de Emiratos Árabes Unidos y entrenados en dos bases militares de Abu Dhabi antes de ser enviados al territorio sudanés.
La investigación señala a Global Security Services Group, una compañía radicada en Abu Dhabi, como responsable de la contratación de los colombianos. La firma tendría vínculos políticos, empresariales y familiares con integrantes de la familia gobernante emiratí y, de acuerdo con los registros citados por el periódico, fue fundada por un alto funcionario de la Presidencia del país.
Los investigadores sostienen que los mercenarios fueron trasladados a Sudán a través de territorios bajo control de aliados de Emiratos Árabes Unidos en Libia y Somalia. Su misión habría sido apoyar militarmente a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), grupo paramilitar que combate contra el Ejército sudanés desde el comienzo de la guerra civil en 2023.
La presencia de los colombianos también ha sido documentada por distintos medios de comunicación y organizaciones de derechos humanos. Algunos reportes indican que integrantes del grupo conocido como Desert Wolves (Lobos del Desierto) habrían operado drones, entrenado milicianos y brindado apoyo de artillería durante el asedio a El Fasher, ciudad ubicada en la región de Darfur.
Entrenamiento y participación en el conflicto
El informe de Naciones Unidas agrega que los colombianos recibieron preparación militar en dos instalaciones de Abu Dhabi antes de su despliegue. También aporta detalles sobre la ruta utilizada para trasladarlos hasta Sudán y el papel que habría desempeñado la empresa privada en la operación.
La investigación se enmarca en las denuncias contra las RSF por masacres, ataques contra población civil, restricciones a la asistencia humanitaria y violencia de carácter étnico. El asedio a El Fasher fue uno de los episodios más graves del conflicto, debido a la concentración de población desplazada y las reiteradas denuncias de abusos contra sus habitantes.
La ONU ya había advertido en julio sobre el presunto suministro de mercenarios a las fuerzas paramilitares por parte de Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, aquella investigación no fue publicada después de que surgieran objeciones en el Consejo de Seguridad.
El nuevo documento plantea que el uso de una compañía privada habría permitido canalizar el despliegue de combatientes sin una participación formal de las Fuerzas Armadas emiratíes.
Emiratos niega las acusaciones
El Gobierno de Emiratos Árabes Unidos rechazó las señalamientos. Un vocero aseguró a The New York Times que su país no respalda a ninguna de las partes enfrentadas en Sudán y negó que Global Security Services Group hubiera desplegado combatientes en ese territorio o incumplido las leyes emiratíes.
La compañía, por su parte, se presenta en su sitio web como un proveedor de servicios de seguridad para entidades oficiales, entre ellas el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Asuntos Presidenciales de Emiratos Árabes Unidos.
El reporte también señala que Bahréin habría bloqueado la difusión del documento. Un alto funcionario de Naciones Unidas y un diplomático regional afirmaron al periódico que esa decisión se tomó a solicitud de Emiratos Árabes Unidos. Abu Dhabi negó haber ejercido influencia sobre integrantes del Consejo de Seguridad, mientras que la Cancillería bareiní no respondió a las consultas.
Presión diplomática por la guerra en Sudán
Las revelaciones se conocen en medio de la controversia por la candidatura de Lana Zaki Nusseibeh, ministra de Estado para Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos, para suceder al secretario general de Naciones Unidas.
La diplomática, quien representó a su país ante el organismo durante más de una década, ha rechazado las acusaciones sobre el papel emiratí en el conflicto. En declaraciones al periódico, aseguró que poner fin a la guerra sería una de sus prioridades si llegara al cargo y que actuaría contra cualquier Estado que los investigadores de la ONU identificaran como responsable de alimentar las hostilidades.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos cuestionaron su posición. Bruno Stagno Ugarte, de Human Rights Watch, señaló que Nusseibeh ha defendido durante años la postura de su Gobierno frente a las denuncias relacionadas con Sudán y Yemen.
La guerra también ha recibido apoyo externo para el Ejército sudanés. Según el reporte, Rusia, Irán, Turquía y Ucrania habrían enviado o vendido armamento a esa fuerza. No obstante, investigadores y analistas citados por el diario consideran que el respaldo atribuido a Emiratos Árabes Unidos a las RSF tendría un peso particular por sus recursos financieros, aliados regionales y capacidad logística.
El caso de los mercenarios colombianos añade un nuevo elemento a las investigaciones sobre la participación de actores extranjeros en la guerra sudanesa y aumenta la presión internacional para esclarecer las redes de apoyo que mantienen el conflicto.