¿Mejora o no la calidad del aire durante el Día sin Carro?
El Día sin Carro y sin Moto puede no mejorar de inmediato la calidad del aire por el transporte público y las condiciones meteorológicas.
El Día sin Carro y sin Moto puede no mejorar de inmediato la calidad del aire por el transporte público y las condiciones meteorológicas.
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El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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Resultados y conclusiones se entregarán en los próximos días
El Día sin Carro y sin Moto en Bucaramanga puede dejar una paradoja sobre la mesa, porque aunque busca disminuir la contaminación y promover una movilidad distinta, la calidad del aire no necesariamente mejora durante la jornada. Así lo explicó Luis Alberto Morales, consultor experto en mediciones atmosféricas de SLC Association.
Según el especialista, la restricción retira de las vías sobre todo a los vehículos particulares, mientras buena parte del transporte público mantiene su operación.
Buses, taxis y automotores de servicio público circulan desde temprano, realizan más recorridos y, en algunos casos, corresponden a vehículos antiguos o con tecnologías menos limpias.
Por eso durante algunas jornadas pueden registrarse concentraciones de material particulado superiores a las de un día habitual.
Que haya continuidad
El experto también señaló que las condiciones meteorológicas tienen un papel determinante. Una atmósfera con poca capacidad de dispersión puede mantener los contaminantes cerca del suelo y elevar las mediciones.
Sin embargo, el experto aclaró que la jornada no carece de utilidad. A su juicio, su mayor valor está en el componente pedagógico, porque permite que los ciudadanos prueben alternativas como la bicicleta, caminar o compartir el automóvil.
La meta, explicó, consiste en que esas experiencias modifiquen los hábitos cotidianos. La apuesta también exige continuidad. Por eso, el impacto del Día sin Carro y sin Moto no debe evaluarse solo por las cifras de contaminación obtenidas ese día, sino también por su capacidad para impulsar cambios permanentes en la forma de movilizarse.