Iván Cepeda deja plantados a los gobernadores y desata críticas por faltar a cumbre clave con las regiones
Resumen
Iván Cepeda no asistió a la Cumbre de Gobernadores y desató críticas por su aparente desconexión con las regiones.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
La ausencia del candidato presidencial Iván Cepeda en la reciente Cumbre de Gobernadores organizada por la Federación Nacional de Departamentos volvió a encender el debate sobre la desconexión entre ciertos sectores de la política nacional y las regiones del país.
El encuentro, realizado en la Universidad de La Sabana bajo el lema “Las regiones proponen”, buscaba precisamente que los aspirantes a la Casa de Nariño escucharan de primera mano las necesidades de los territorios. Sin embargo, uno de los grandes ausentes fue justamente quien pretende llegar a la Presidencia.
La silla vacía de Cepeda no pasó desapercibida. Gobernadores de distintas orillas ideológicas cuestionaron que el candidato de izquierda decidiera marginarse de uno de los escenarios más importantes de interlocución con las autoridades departamentales, en momentos en que la relación entre el Gobierno nacional y las regiones atraviesa una etapa de marcada tensión por la falta de coordinación institucional.
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, lanzó una crítica directa al señalar que resulta “preocupante” que el aspirante no escuche a las regiones, especialmente cuando, según afirmó, el actual Gobierno ha mostrado una débil articulación con alcaldes y gobernadores.
Sus declaraciones reflejaron el malestar generalizado de mandatarios que esperaban confrontar ideas, plantear problemáticas y conocer de viva voz cómo los candidatos planean gobernar un país profundamente desigual en sus territorios.
¿Habrá conexión con las regiones?
Aunque la campaña de Cepeda intentó justificar la ausencia alegando que nunca confirmó su participación, la explicación dejó poco satisfechos a quienes consideran que un aspirante presidencial no puede darse el lujo de esquivar escenarios donde debe responder ante los mandatarios que ejecutan buena parte de la política pública en el país.
Para varios asistentes, no se trataba de un simple foro académico, sino de una oportunidad crucial para demostrar compromiso con la descentralización y con las regiones históricamente relegadas por el centralismo bogotano.
La ausencia también alimentó cuestionamientos sobre la estrategia política del candidato. En una campaña donde cada aparición pública cuenta y donde los aspirantes miden cuidadosamente sus intervenciones para evitar errores en espacios no controlados, la decisión de no asistir fue interpretada por algunos sectores como una maniobra para evitar preguntas incómodas o debates sobre la gestión territorial del actual gobierno, con el cual Cepeda ha mantenido afinidad política en múltiples discusiones nacionales.
Mientras tanto, candidatos como Roy Barreras, Paloma Valencia, Abelardo de la Espriella, Claudia López y Sergio Fajardo sí acudieron al encuentro para presentar sus propuestas de articulación con las regiones, dejando en evidencia el contraste entre quienes decidieron someterse al escrutinio de gobernadores y quienes optaron por ausentarse.
La controversia se suma a un reclamo cada vez más recurrente en el escenario electoral: que los candidatos presidenciales dejen de refugiarse en entrevistas controladas, discursos cuidadosamente editados y escenarios amistosos, y empiecen a dar la cara en espacios abiertos donde deban confrontar críticas reales y responder preguntas incómodas.
Para numerosos gobernadores, la ausencia de Cepeda no fue una simple falla de agenda. Fue un mensaje político. Uno que muchos interpretan como desinterés hacia las regiones en un momento en que precisamente estas reclaman más autonomía, mayor inversión y una relación menos distante con el poder central.