INFORME: Santander pide inversiones por sus corredores estratégicos: nueve proyectos buscan destrabar el desarrollo regional
Santander presentó nueve proyectos estratégicos de infraestructura para mejorar su conectividad vial, fluvial y férrea, y convertir obras rezagadas en inversiones financiables.
Santander presentó nueve proyectos estratégicos de infraestructura para mejorar su conectividad vial, fluvial y férrea, y convertir obras rezagadas en inversiones financiables.
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Prosantander presentó a los ministros y representantes del Gobierno Nacional una agenda de infraestructura que combina carreteras, transporte masivo, ferrocarriles, navegabilidad fluvial y conexiones estratégicas. Las propuestas buscan convertir proyectos rezagados en inversiones financiables y mejorar la articulación de Santander con los principales corredores económicos del país.
Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE
Santander puso sobre la mesa una de sus principales preocupaciones económicas: la distancia entre el peso que tiene el departamento en la economía colombiana y las limitaciones de su infraestructura para competir, movilizar mercancías, atraer inversiones y conectar sus municipios con los mercados nacionales.
En el marco de la Alianza por Santander, representantes del sector público, privado, gremial y académico presentaron ante el Gobierno Nacional nueve proyectos estratégicos considerados determinantes para el futuro de la región. La jornada contó con la presencia de Jaime Andrés Beltrán y de la ministra de Transporte, Elsa Noguera, quienes recibieron de primera mano las prioridades planteadas para mejorar la conectividad y fortalecer el desarrollo económico departamental.
La propuesta no se limita a solicitar nuevas carreteras. Incluye intervenciones inmediatas en corredores deteriorados, la reactivación de esquemas de concesión, la terminación de obras inconclusas, la recuperación del sistema de transporte masivo de Bucaramanga y la incorporación del Área Metropolitana a una red logística que combine carreteras, ferrocarriles y transporte fluvial.
Prosantander es una iniciativa de articulación regional que promueve la cooperación entre el empresariado, las instituciones públicas, los gremios y la academia para impulsar el desarrollo económico y social del departamento. Su propósito es contribuir a que las decisiones de inversión respondan a las necesidades estructurales de Santander y tengan continuidad más allá de los periodos de gobierno.
A través de la Alianza por Santander, este trabajo se concentra en priorizar proyectos estratégicos, facilitar la coordinación institucional y promover las gestiones necesarias para su estructuración, financiación y ejecución. La intención es que las iniciativas regionales lleguen al Gobierno Nacional con objetivos definidos, estimaciones de inversión y propuestas concretas para superar los obstáculos técnicos, prediales, ambientales y financieros que suelen retrasar las obras.
La agenda presentada parte de un diagnóstico: la competitividad de Santander depende no solamente de su capacidad productiva, sino también de la calidad de las conexiones entre sus provincias, el Área Metropolitana de Bucaramanga, Barrancabermeja, el centro del país y los mercados del Caribe y la frontera venezolana.
Los nueve proyectos se plantean, por tanto, como componentes de una estrategia integral. Algunos requieren recursos para concluir obras; otros necesitan recuperar mecanismos de financiación, actualizar su estructuración o pasar de los estudios a una programación real de construcción.
1. San Alberto-Bucaramanga-Zipaquirá: intervención inmediata y solución de largo plazo

Inversión inmediata: $710.000 millones
Terceros carriles: $400.000 millones
Estructuración APP: cerca de $20.000 millones
Este corredor constituye uno de los principales ejes de conexión de Santander con el centro del país y la frontera con Venezuela. Además de articular las siete provincias del departamento, soporta actividades agropecuarias, turísticas, comerciales y sociales. Su deterioro acumulado y la insuficiencia de las intervenciones históricas han alimentado los reclamos de las comunidades por mejores condiciones de movilidad y seguridad vial.
La propuesta presentada contempla un paquete inmediato de $710.000 millones: $250.000 millones para culminar la Variante de San Gil y $460.000 millones para rehabilitación, mantenimiento y atención de puntos críticos durante cuatro años. En este último componente se incluyen $12.000 millones para el retorno Newport.
A esta intervención se suman terceros carriles de adelantamiento, cuyos estudios se encuentran en fase III y que, según la información presentada, no requerirían licencia ambiental. La referencia de inversión para esta iniciativa es de $400.000 millones.
La tercera línea consiste en destinar cerca de $20.000 millones a estructurar una Asociación Público-Privada (APP) entre Bucaramanga y Zipaquirá, con el propósito de desarrollar una solución de mayor capacidad para el corredor.
La solicitud al Gobierno: asegurar los recursos inmediatos con cargo al Presupuesto General de la Nación, avanzar en la contratación de los terceros carriles y financiar la estructuración de la APP. El planteamiento combina respuestas urgentes al deterioro vial con una alternativa estructural para atender la demanda futura.
2. Bucaramanga-Pamplona: recuperar la concesión y definir una mejor conexión metropolitana

Corredor Bucaramanga-Pamplona: 134 km
Concesión Pamplona-Cúcuta: 62 km
Alternativa El Bwey-Sevilla: 34,5 km
La conexión entre Bucaramanga y Pamplona representa un eslabón pendiente para integrar a Santander con el corredor concesionado que continúa hacia Cúcuta. La vía tuvo anteriormente un esquema de concesión que no logró consolidarse, principalmente por dificultades para concertar el uso de vías industriales en el sector de Floridablanca. Tras la reversión, el corredor quedó nuevamente bajo responsabilidad del Instituto Nacional de Vías (Invías).
De acuerdo con la información entregada, existen estudios de fase III y licencia ambiental en los sectores aplicables del tramo que conecta desde Pamplona hacia Bucaramanga. Esto permitiría evaluar el inicio de las intervenciones desde el extremo norte, mientras se define la conexión más conveniente con el Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB).
Para este enlace se consideran dos alternativas: retomar las conexiones identificadas como C1-C2 o estudiar el trazado El Bwey-Sevilla, asociado a la Transversal 66. Esta última opción plantea una conexión entre Tres Esquinas, en El Bwey, y el kilómetro 39 de la vía a Cúcuta, con un recorrido más corto y la posibilidad de reducir el ingreso de transporte pesado al área metropolitana.
La solicitud al Gobierno: retomar una solución concesionada que incorpore las lecciones del proyecto anterior y estudiar la posibilidad jurídica y financiera de ampliar el alcance de la APP Pamplona-Cúcuta para ejecutar obras hacia Bucaramanga. La propuesta contempla evaluar una participación adicional del 20 % o incluso de hasta el 50 %, si la normativa lo permite, y comparar técnica y económicamente las alternativas para la conexión metropolitana.
3. Bucaramanga-Rionegro: financiación para resolver puntos críticos y completar conexiones

Préstamo propuesto: $200.000 millones · Paso Malo: $70.000 millones · Broches: cerca de $100.000 millones como referencia para una intervención adicional
El corredor Bucaramanga-Rionegro concentra problemas de estabilidad, continuidad y capacidad en el acceso norte del área metropolitana. La solución requiere combinar obras inmediatas, estudios pendientes y una fuente de financiación que permita completar los tramos prioritarios.
Uno de los puntos centrales es Paso Malo, que cuenta con una solución diseñada en fase III y una inversión de referencia de $70.000 millones. Para el tramo El Cero-Rionegro, en cambio, todavía deben completarse estudios y licencia ambiental, con un costo estimado de $4.000 millones para esta etapa. También se identifican aproximadamente dos kilómetros de conexiones pendientes, denominadas broches.
En el sector La Virgen-La Cemento deben continuar la gestión predial y los procesos de reasentamiento bajo responsabilidad del municipio de Bucaramanga.
La solicitud al Gobierno: reactivar el peaje de Rionegro como mecanismo habilitador de un préstamo cercano a $200.000 millones. Con esos recursos se buscaría contratar la solución de Paso Malo, completar los estudios de El Cero-Rionegro y ejecutar los broches.
Una vez terminados los estudios y diseños, se propone evaluar la construcción de la doble calzada entre El Cero y Rionegro mediante el mecanismo de Obras por Impuestos, con una inversión de referencia cercana a $100.000 millones. Para La Virgen-La Cemento, la agenda plantea asegurar recursos nacionales y establecer un horizonte de construcción a partir de 2028.
4. Vía Yuma y conexión La Virgen-El Retén: completar los tramos pendientes de Barrancabermeja

Vía Yuma ejecutada: 26 km
Pendientes: cerca de 4 km
Inversión de referencia: $120.000 millones
La Vía Yuma es una infraestructura estratégica para Barrancabermeja porque facilita la conexión con la Troncal del Magdalena Medio, el sistema portuario y la Ruta del Cacao. Su culminación es fundamental para mejorar la logística de una ciudad cuya actividad económica depende en buena medida de la industria, el transporte y el movimiento de mercancías.
La información presentada registra 26 kilómetros ejecutados y cerca de cuatro kilómetros pendientes. El cierre del tramo 2 requiere concluir la gestión predial y coordinar los aportes de Ecopetrol, Invías, la Gobernación de Santander y la Alcaldía de Barrancabermeja. A su vez, el tramo 1 debe ser recibido formalmente por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI).
La segunda intervención consiste en mejorar la conexión La Virgen-El Retén mediante una solución de doble calzada. El proyecto dispone de estudios de fase II, pero necesita avanzar a fase III, completar los trámites ambientales y definir su financiación.
La solicitud al Gobierno: finalizar el tramo 2 de la Vía Yuma, formalizar la recepción del tramo 1 y llevar la conexión La Virgen-El Retén hasta un nivel de maduración que permita contratar su construcción.
Como alternativa financiera se propone examinar una eventual adición de hasta el 20 % a la concesión Ruta del Cacao, siempre que su viabilidad jurídica, técnica y financiera lo permita. La propuesta también exige resolver los asuntos prediales y garantizar los aportes de las entidades comprometidas.
5. Navegabilidad del río Magdalena: garantizar transporte de carga durante todo el año

Inversión estimada: $400.000 millones
Meta de movilización: 4,3 millones de toneladas anuales
La recuperación de la navegabilidad del río Magdalena es una de las apuestas para reducir las restricciones logísticas de Santander y fortalecer la conexión entre el Magdalena Medio y los puertos del Caribe. Para la región, el objetivo es disponer de un corredor fluvial confiable que complemente el transporte por carretera y permita movilizar mayores volúmenes de carga.
El proyecto de encauzamiento entre Barrancabermeja y Pinillos cuenta con estudios de fase III, según la información presentada. La propuesta contempla una inversión estimada de $400.000 millones y plantea garantizar un calado mínimo de referencia de siete pies.
Sin embargo, el planteamiento de Prosantander va más allá de construir obras de encauzamiento. Advierte que la sostenibilidad de la navegación requiere contratos que incluyan operación y mantenimiento durante un periodo no inferior a cinco años, con niveles de servicio verificables y condiciones estables para el tránsito de embarcaciones.
Como referencia de desempeño se propone recuperar una movilización de al menos 4,3 millones de toneladas al año. También se plantea revisar las especificaciones del Canal del Dique para asegurar que sean compatibles con los convoyes que se pretende utilizar en el sistema fluvial.
La solicitud al Gobierno: estructurar una contratación que integre construcción, operación y mantenimiento, con metas verificables de calado y disponibilidad del canal navegable. La iniciativa busca evitar que la inversión inicial pierda efectividad por falta de mantenimiento y convertir el río en una alternativa logística permanente para el aparato productivo regional.
6. Sistema férreo: incorporar al área metropolitana y conectar con el río Magdalena

Prioridad: inclusión del AMB en estudios de factibilidad y evaluación de un ramal hacia Puerto Wilches
La propuesta ferroviaria busca que Santander deje de depender casi exclusivamente de las carreteras para transportar mercancías y pueda integrarse de manera efectiva a la red férrea nacional. La intermodalidad, entendida como la combinación de distintos medios de transporte, permitiría conectar centros productivos, plataformas logísticas y rutas fluviales.
La agenda identifica como puntos de partida los corredores Bogotá-Belencito y La Dorada-Chiriguaná, que forman parte de la red férrea nacional. Actualmente se adelantan estudios de factibilidad para conectar ambos sistemas, pero la conexión específica del Área Metropolitana de Bucaramanga no aparece incorporada como un componente definido.
Además, se propone evaluar un ramal férreo hacia el río Magdalena en Puerto Wilches, con el fin de articular la infraestructura ferroviaria con el transporte fluvial y las operaciones de carga del Magdalena Medio.
La solicitud al Gobierno: incluir formalmente la conexión del AMB en los estudios de factibilidad del corredor central y evaluar la demanda potencial, el trazado, los costos y las necesidades logísticas de un ramal hacia Puerto Wilches.
7. Transporte masivo: recuperar la infraestructura y sanear las finanzas del sistema

Flota objetivo: 240 vehículos
Infraestructura: $86.478 millones
Activos y pasivos: $538.393 millones
La recuperación del sistema de transporte masivo del Área Metropolitana de Bucaramanga constituye uno de los desafíos más complejos de la agenda regional. La iniciativa reconoce que no basta con adquirir buses nuevos: también es necesario rehabilitar estaciones, recuperar la infraestructura, sanear las obligaciones financieras y garantizar la sostenibilidad de la operación a largo plazo.
La necesidad estimada para renovar la flota oscila entre $212.400 millones y $284.200 millones, con el objetivo de llegar a 240 vehículos. La primera fase contempla 140 buses nuevos, distribuidos en 62 eléctricos y 78 convencionales. Una segunda etapa incorporaría cerca de 100 vehículos adicionales.
La rehabilitación de estaciones, portales, el corredor de Piedecuesta y otras obras de infraestructura se calcula en aproximadamente $86.478 millones. A esto se suma una estimación de $538.393 millones en activos y pasivos asociados al ente gestor, una dimensión financiera que obliga a definir mecanismos de saneamiento y recuperación institucional.
La solicitud al Gobierno: financiar la renovación de la flota mediante los instrumentos nacionales disponibles para la adquisición de vehículos y reconocer las obras ejecutadas por los municipios como aportes al convenio correspondiente.
También se plantea establecer una ruta de saneamiento de pasivos con el Ministerio de Hacienda, incluidos los ajustes normativos que se requieran en el Plan Nacional de Desarrollo. La agenda propone promover un fondo nacional para la sostenibilidad operacional de los sistemas masivos y utilizar, cuando exista viabilidad jurídica, saldos de la fiducia para estructurar el sistema por etapas.
Finalmente, se solicita fortalecer la interlocución entre la Nación y el Área Metropolitana mediante la participación del Viceministerio de Transporte en la Junta Metropolitana. La apuesta es recuperar el servicio sobre bases financieras y operacionales sostenibles, en lugar de limitarse a intervenciones aisladas.
8. Anillo Vial Externo Metropolitano: $210.000 millones adicionales para completar la UF2

Recursos actuales: cerca de $344.000 millones
Brecha solicitada: $210.000 millones
Unidad funcional: 16 km
El Anillo Vial Externo Metropolitano está concebido para sacar parte del tráfico pesado y de paso de los corredores urbanos y mejorar las conexiones entre sectores estratégicos del Área Metropolitana de Bucaramanga. La prioridad planteada es completar la unidad funcional 2 (UF2), correspondiente al tramo entre El Bwey y Chocoita.
De acuerdo con las estimaciones presentadas, los recursos actuales, cercanos a $344.000 millones, permitirían ejecutar aproximadamente 12 de los 16 kilómetros previstos para esta unidad funcional. Quedarían pendientes cuatro kilómetros y la construcción del intercambiador de El Bwey.
La culminación de la UF2 es importante para consolidar una conexión metropolitana más amplia, dentro de un proyecto que contempla cerca de 28 kilómetros. Su ejecución podría contribuir a disminuir la circulación de vehículos pesados por corredores urbanos y mejorar la movilidad de los municipios conectados.
La solicitud al Gobierno: gestionar $210.000 millones adicionales para financiar los cuatro kilómetros faltantes y construir el intercambiador de El Bwey. La propuesta también pide coordinar el cronograma de obra con las licencias, la disponibilidad de predios y los contratos existentes.
9. Bucaramanga-Soto Norte: convertir los estudios en obras financiables por tramos

Longitud aproximada: 92 km
Inversión estimada: $800.000 millones
Aporte inicial departamental: $10.000 millones
La conexión Bucaramanga-Soto Norte busca mejorar la integración económica y social de los municipios de esta provincia, donde las condiciones de transitabilidad, seguridad y duración de los desplazamientos han limitado históricamente la movilidad de sus habitantes y el acceso a servicios y mercados.
El proyecto cuenta con estudios y diseños de fase III y una inversión de referencia cercana a $800.000 millones. La Gobernación de Santander ha anunciado un aporte inicial de $10.000 millones, pero la magnitud de los recursos requeridos hace necesario establecer un esquema de financiación que combine fuentes nacionales, departamentales y otros instrumentos disponibles.
Según las estimaciones presentadas, la intervención podría reducir los tiempos de viaje desde cerca de cinco horas hasta aproximadamente dos horas y media, dependiendo de los tramos intervenidos y de las condiciones finales de operación.
La solicitud al Gobierno: definir una priorización constructiva por tramos y componentes, de manera que el proyecto pueda ejecutarse progresivamente sin depender de la disponibilidad inmediata de la totalidad de los recursos.