En dos semanas se restablecería el paso de carga pesada por la vía San Gil-Bucaramanga
Invías prevé restablecer en dos semanas el paso de carga pesada por Pescadero, en la vía San Gil-Bucaramanga, mientras continúan obras de emergencia y la restricción a tractomulas.
Invías prevé restablecer en dos semanas el paso de carga pesada por Pescadero, en la vía San Gil-Bucaramanga, mientras continúan obras de emergencia y la restricción a tractomulas.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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El Instituto Nacional de Vías (Invías) estima que en aproximadamente dos semanas podrá restablecer el tránsito de vehículos de carga pesada por el sector de Pescadero, en la vía que comunica a San Gil con Bucaramanga, luego de avanzar en las obras de mitigación ejecutadas tras la emergencia ocasionada por la creciente del río Chicamocha.
Mientras concluyen estos trabajos, la carretera continuará habilitada a un solo carril y se mantendrá la restricción para tractomulas y demás vehículos de carga pesada, con el fin de garantizar la seguridad de los usuarios y facilitar las labores de estabilización del terreno.
El director operativo del Invías, William Molano, explicó que las intervenciones actuales buscan evitar que el río continúe erosionando la base de la montaña, situación que provocó el desprendimiento de parte de la banca vial.
Como parte de las obras, la entidad construye un enrocado con grandes rocas para proteger el talud del impacto de la corriente y un canal en piedra que permitirá redirigir el cauce del río hacia el centro, reduciendo el riesgo de nuevas socavaciones.
"Vamos a proteger la base del talud con piedra para que el río choque contra eso y se devuelva, y no siga socavando como lo hace una caries con una muela", explicó Molano.
Adicionalmente, se realizarán trabajos para cubrir la ladera afectada y construir una barrera que impida que el agua lluvia continúe deteriorando este punto crítico.
El Invías precisó que las obras actuales corresponden a una intervención de emergencia y no constituyen la solución definitiva para este corredor vial.
De manera paralela, la entidad adelanta los estudios y diseños técnicos que permitirán definir la alternativa más adecuada para recuperar la estabilidad del tramo afectado. Entre las opciones evaluadas se encuentran la construcción de una nueva calzada soportada sobre pilares o la ejecución de un muro de concreto anclado a la montaña que permita recuperar la banca perdida.
La decisión será adoptada una vez concluyan los análisis técnicos.
Restricciones continúan
Mientras finalizan las obras de mitigación, la movilidad permanecerá con las siguientes condiciones:
- La vía San Gil-Bucaramanga continuará operando a un solo carril.
- Las tractomulas y demás vehículos de carga pesada seguirán con restricción durante aproximadamente dos semanas.
- Para estos vehículos continúan habilitadas las rutas alternas Tunja – Duitama – Málaga – Pamplona – Bucaramanga y, para automotores hasta categoría C3, el corredor Socorro – Zapatoca – Girón.