Empresas santandereanas en alerta por arancel del 10% impuesto por Trump
Resumen
El nuevo arancel del 10% impuesto por EE.UU. afecta a 25 empresas de Santander, poniendo en riesgo exportaciones clave como el limón Tahití. El incremento en costos reduce la competitividad en el mercado estadounidense, crucial para estas exportaciones.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Alza en el precio de exportaciones repercutirá en el bolsillo de los norteamericanos
Donal Trump empezó a ‘medirle el aceite’ al mundo comercial y los nuevos aranceles generan desafíos generales y 25 empresas de Santander empiezan a ver como diversifican, en especial las de exportación de limón Tahití.
Las autoridades y empresarios de Santander confirman el impacto negativo de la reciente medida adoptada por el Gobierno de Estados Unidos, que establece un arancel del 10% a productos colombianos.
La decisión afecta directamente a 25 empresas de la región, cuya dependencia exclusiva del mercado estadounidense pone en riesgo una parte fundamental de las exportaciones regionales.
El comercio entre Santander y Estados Unidos se ha visto alterado de forma inmediata. La imposición de la tarifa encarece los productos y reduce la competitividad en un mercado altamente exigente.
En la actualidad, el 31% de la mercancía exportada desde el departamento de Santander no corresponde al sector minero-energético. La relevancia del sector agropecuario se reafirma, dado que el 82% de las exportaciones se concentra en productos agrícolas.
Cítrico privilegiado
Expertos en comercio exterior resaltan la importancia de estos datos, ya que evidencian la vulnerabilidad de una economía regional en la que el sector agro representa la base de su crecimiento.
Santander destaca a nivel nacional como líder en la producción y exportación de limón Tahití. Este cítrico ocupa un lugar privilegiado en la balanza comercial, especialmente con Estados Unidos, que constituye un destino clave.
El incremento en el precio del producto, resultado directo del nuevo arancel, afecta la posición competitiva del limón frente a otros exportadores internacionales.
Además del limón, otros productos como café, cacao, textiles, calzado, cajas e insumos mecánicos experimentan presiones similares que podrían mermar su presencia en el mercado estadounidense.
Amenaza de repercusiones
La Cámara de Comercio de Bucaramanga registra 63 empresas exportadoras, de las cuales 25 dependen exclusivamente del mercado de Estados Unidos y generan ingresos cercanos a 35 millones de dólares, cifra que representa un aporte crucial a la economía regional.
La repercusión de la medida amenaza con provocar una reducción en el volumen de exportaciones, en un contexto en el que el departamento alcanzó ventas externas por 102 millones de dólares el año anterior.
El director del gremio exportador manifestó su preocupación ante la situación. La administración de la medida se traduce en un desafío mayúsculo para sostener el nivel de ventas alcanzado en el año pasado.
Los responsables del sector confirman que la situación obliga a una revisión inmediata de las estrategias comerciales. Las empresas deben adaptar sus planes para mantener su presencia en Estados Unidos y evitar el traslado de costos a los consumidores finales.

Consecuencias amplias e impredecibles
El Gobierno colombiano y las entidades de apoyo empresarial han tomado nota de la situación. Las autoridades se comprometen a explorar alternativas que incluyan la diversificación de mercados y el fortalecimiento de acuerdos comerciales con otros países.
Esta decisión, de consecuencias amplias e impredecibles, ha generado inquietud no solo en Santander, sino en otras regiones con alta dependencia del mercado estadounidense.
La comunidad exportadora se mantiene atenta a los posibles desarrollos en el ámbito diplomático. Los tratos entre Colombia y Estados Unidos podrían abrir la puerta a una revisión de las condiciones impuestas.
Mientras tanto, los empresarios santandereanos se alistan para enfrentar un entorno comercial más riguroso y demandante. La situación exige estrategias sólidas que aseguren la continuidad y sostenibilidad de las exportaciones en el mediano y largo plazo.
La imposición del arancel del 10% representa un reto económico que impacta a múltiples sectores productivos. Las decisiones que se adopten en el corto plazo definirán el futuro del comercio exterior de Santander y su porte para competir en un mercado global cada vez más exigente.
El reciente anuncio de un arancel del 10% a las importaciones por parte de Estados Unidos ha generado inquietud en Colombia, especialmente en sectores clave de exportación.

Las proyecciones de algunos gremios
María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, reconoció la preocupación, pero destacó que la medida es universal, lo que mantiene la competitividad de los productos colombianos en el mercado estadounidense.
Lacouture explicó que, en el caso del café, Colombia es el segundo exportador a EE.UU. y enfrenta el mismo arancel que Brasil, su principal competidor en el mercado mundial.
Sin embargo, Vietnam, otro actor relevante en el sector, tendrá un arancel más alto, lo que podría representar una oportunidad para el país. En este contexto, hizo un llamado a fortalecer la productividad, la promoción y la diversificación de mercados.
Daniel Velandia, un economista jefe de Credicorp Capital, señaló que EE.UU. representa cerca del 30% de las exportaciones colombianas, equivalentes a US$14.337 millones en 2023.
Aunque reconoció el impacto negativo de la medida, indicó que una posible depreciación del peso colombiano podría mitigar sus efectos al abaratar los bienes exportados.
Además, el 50% de los productos enviados corresponden a petróleo y minería, sectores menos afectados por variaciones en la demanda.
Por su parte, Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, advirtió sobre las implicaciones de la medida y señaló que podría reducir el comercio, incrementar la inflación y afectar, en mucho, el crecimiento económico.