Dos menores de 17 años aceptaron cargos por el asesinato de comerciante en San Andresito La Isla
Dos adolescentes aceptaron cargos por el asesinato de un comerciante en San Andresito La Isla y quedaron internados preventivamente mientras avanza el proceso judicial.
Dos adolescentes aceptaron cargos por el asesinato de un comerciante en San Andresito La Isla y quedaron internados preventivamente mientras avanza el proceso judicial.
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El homicidio de Héctor Andrés Jaimes Durán, el comerciante de 34 años asesinado a tiros en San Andresito La Isla, en Bucaramanga, tuvo un nuevo avance judicial. Los dos adolescentes señalados de participar en el crimen fueron enviados a un centro especializado de internamiento preventivo, luego de aceptar los cargos imputados por la Fiscalía.
La decisión fue adoptada por un juez de control de garantías para adolescentes, quien ordenó la privación preventiva de la libertad de los dos jóvenes, ambos de 17 años, mientras avanza el proceso penal en su contra.
Durante las audiencias, la Fiscalía expuso cómo habría ocurrido el ataque registrado hacia las 2:15 de la tarde del lunes 26 de octubre, en el pasillo 6 del centro comercial. Según la investigación, uno de los adolescentes ingresó al establecimiento comercial donde se encontraba Jaimes Durán y le disparó en repetidas ocasiones con un revólver.
El comerciante fue auxiliado por personas que se encontraban en los locales cercanos y trasladado a un centro asistencial, pero falleció debido a la gravedad de las heridas.
Entre tanto, el otro menor habría permanecido en una motocicleta en las afueras del establecimiento para facilitar la huida del presunto atacante.
La captura de ambos se produjo mediante un plan candado de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, en inmediaciones de la diagonal 15 con calle 61. Durante el procedimiento les incautaron el revólver que habría sido utilizado en el homicidio, seis vainillas percutidas, un celular y la motocicleta.
Los dos adolescentes aceptaron los cargos de homicidio agravado y fabricación, tráfico y porte de armas de fuego. Entretanto, el CTI y la Sijín continúan investigando los móviles del asesinato, entre ellos la posibilidad de un ajuste de cuentas o una venganza por encargo.