Con corazón renovado y una imborrable sonrisa Lucas Murillo recibió el alta en el Hospital Internacional
Lucas Murillo, de 7 años, recibió el alta tras una compleja cirugía a corazón abierto y continuará su recuperación con controles especializados en Cúcuta.
Lucas Murillo, de 7 años, recibió el alta tras una compleja cirugía a corazón abierto y continuará su recuperación con controles especializados en Cúcuta.
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Lucas Murillo García, de siete años, recibió el alta médica tras cerca de mes y medio de hospitalización y una compleja cirugía a corazón abierto. Regresará a Cúcuta con sus padres y seguirá bajo controles de especialistas del HIC Instituto Cardiovascular.
Su familia afrontó meses de incertidumbre por la cardiopatía congénita y las trabas para acceder al tratamiento. Aunque la salida del hospital no representa el final del tratamiento, abre una nueva etapa lejos de la habitación clínica y cerca de sus seres queridos.
El caso de Lucas se conoció en todo el país luego de la difusión de un video en el que pidió ayuda para destrabar su atención médica. Con palabras sencillas, explicó la complejidad de su condición y la necesidad de recibir exámenes e intervenciones, entre ellas una valoración para establecer si necesitaba un trasplante de corazón. Sus padres llevaban meses en busca de respuestas.
El mensaje despertó muestras de solidaridad. Entre las personas que conocieron la situación estuvo Abelardo De La Espriella, quien facilitó el acceso del niño a la atención especializada en Santander.
En el HIC, un equipo de profesionales asumió su manejo cardiovascular y acompañó el proceso que culminó con el alta.
Para Lucas, volver a casa significa reencontrarse con su entorno familiar y recuperar, poco a poco, algunas rutinas propias de la infancia. Su evolución deberá seguir las indicaciones médicas y las citas de control establecidas por los especialistas.

Su historia recuerda que la atención oportuna, la orientación clara y el respaldo a los padres resultan esenciales para proteger la salud infantil. Hoy, el regreso a Cúcuta trae alivio y esperanza para todos ellos, sin borrar los cuidados que aún exige su recuperación.