Cancelan visa estadounidense a Premio Nobel de Paz
Resumen
El exmandatario costarricense Óscar Arias, tras la suspensión de su visa estadounidense, minimiza el impacto al no tener planes de viajar. No descarta que la medida sea una represalia por sus posiciones críticas hacia el gobierno estadounidense.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
‘No sé si es una represalia’: Óscar Arias. El expresidente de Costa Rica y premio Nobel de la Paz, Óscar Arias, aceptó la suspensión de su visa estadounidense y restó importancia a la revocación de su visa, asegurando que no tiene planes de viajar a Estados Unidos.
El expresidente Arias recordó que es un derecho de Washington suspender la visa, pero no reconoce públicamente por qué se ha tomado esa medida contra él. “No sé si el que me hayan quitado la visa es producto de una represalia, porque yo digo lo que pienso y escribo lo que digo. Si alguien quiere usar una represalia para silenciarme no lo van a lograr, pero si me pueden hacer el daño de no poder volver a viajar a Estados Unidos”, destacó.
Asimismo, Arias dijo que Estados Unidos es un país con el que tiene grandes lazos, al ser un país donde estudió, así como en el cual han estudiado sus hijos, entre otros factores. “He coincidido con algunas de sus políticas y discrepado de otras. Siempre fui respetuoso de las críticas, y he criticado al gobierno de Estados Unidos por las cosas que ha hecho ahora y en el pasado”, señaló el exmandatario costarricense.
El 28 de febrero, Arias criticó en su página de Facebook el comportamiento del presidente Donald Trump al recibir en la Casa Blanca a Volodimir Zelenski. “Estuvo ausente la diplomacia, la mesura, el respeto y la calma y en su lugar privó el lenguaje altanero y humillante del presidente Trump y su vicepresidente J. D. Vance”, escribió el premio Nobel.
El 14 de febrero, Arias resaltó que Costa Rica, durante sus gobiernos, sostuvo una política exterior independiente sin subordinación a potencias extranjeras.
Arias no es el primer exmandatario centroamericano en perder el visado estadounidense, aunque en la mayoría de los casos anteriores, los afectados enfrentaban investigaciones por corrupción en sus respectivos países.