BLOQUEARON la candidatura ministerial de Jaime Andrés Beltrán
El texto denuncia que la élite santandereana habría bloqueado la candidatura ministerial de Jaime Andrés Beltrán por envidia y rivalidades políticas.
El texto denuncia que la élite santandereana habría bloqueado la candidatura ministerial de Jaime Andrés Beltrán por envidia y rivalidades políticas.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
··········
········
La perversidad de la clase dirigente de Santander para oponerse a la designación de personajes en los altos cargos de la nación está entronizada en la envidia de las grandes élites de nuestro departamento, que padecen de una enfermedad mental, que ha sido un acicate que florece en nuestro territorio santandereano. El excelente alcalde de Bucaramanga Jaime Andrés Beltrán, que combatió a las mafias del narcotráfico en el departamento de Santander, ha sido sacrificado en los salones perfumados de la oligarquía criolla, con infinita sevicia, como la que padeció en su momento el exministro Horacio Serpa Uribe, cuando quiso por tercera vez ser candidato presidencial.
Es triste que el departamento de Santander padezca esta enfermedad psiquiátrica reflejada en la maldita envidia que carcome la mente y el corazón de los seres humanos. Ha sido extraña la suerte del exalcalde de Bucaramanga, el periodista y pastor evangélico Jaime Andrés Beltrán Martínez, que lo han perseguido en este departamento desde el momento mismo en que fue postulado como posible ministro de la Defensa Nacional. A las instalaciones palaciegas del nuevo gobierno nacional han llegado rumores que ofenden la dignidad de uno de los mas valientes alcaldes que haya tenido la capital de este departamento.
Habiendo sido la primera figura política que enfrentó en Bucaramanga a las cuadrillas de bandoleros dedicados al microtráfico y de haber perseguido a las bandas de atracadores en la capital de Santander, el exalcalde Jaime Andrés Beltrán ha sido perseguido moralmente, con vilipendio y oprobio de sus opositores, que lo obligaron a retirarse de la alcaldía metropolitana por presunta ‘doble militancia política’.
Aun así, tuvo que retirarse de la alcaldía metropolitana de Bucaramanga por los presuntos pecados ajenos de algunos actores políticos y de algún presunto miembro de su propia familia, que se le atravesó en el camino de su brillante carrera ministerial. La cobarde envidia, que se da silvestre en esta zona del país, ha impedido durante muchos años contar en el gobierno nacional con nuevas figuras como Jaime Andrés Beltrán Martínez, que inicialmente había sido postulado por el presidente electo Abelardo de la Espriella Otero para formar parte del gabinete ministerial. Guardadas proporciones podemos decir que así le pasó al excandidato presidencial Gabriel Turbay en 1946, que lo derrotaron en su carrera presidencial y al ex ministro Horacio Serpa Uribe, durante las tres oportunidades de su aspiración presidencial.
La envidia santandereana se ha convertido en una talanquera para quienes quieren llegar a los mas altos cargos de la nación. En 1966 sacrificaron la candidatura liberal de Augusto Espinosa Valderrama y en 1990 sacrificaron al exministro de educación Luis Carlos Galán Sarmiento, por la envidia santandereana que se da silvestre en nuestro departamento. El ejercicio de la actividad política en este departamento es tan peligroso que, como decía el escritor y poeta Aurelio Martínez Mutis, ‘en el departamento de Santander hasta los laureles tienen espinas’.