¿A cuánto salen los arbolitos en Bucaramanga?
El artículo cuestiona el gasto millonario de Bucaramanga en jardinería y obras públicas, señalando falta de transparencia, sobrecostos e improvisación en la administración local.
El artículo cuestiona el gasto millonario de Bucaramanga en jardinería y obras públicas, señalando falta de transparencia, sobrecostos e improvisación en la administración local.
Los puntos clave serán generados automáticamente por IA y revisados por la redacción de El Frente.
El contexto histórico y los antecedentes serán generados a partir del archivo periodístico de El Frente.
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Por: Oscar Jahir Hernández Rugeles
El municipio de Bucaramanga se ha gastado en los últimos dos años más de cuarenta mil millones de pesos de sus impuestos en céspedes, flores y arbolitos, sin que hasta la fecha le hayan contado a la ciudad cuáles son las verdaderas intenciones con estas actividades.
Semejante gasto, unido a los contratos de parqueros y las falsas cantidades y sobrecostos de materiales para la realización de esas labores, debería ser objeto de preocupación por parte de cualquier entidad de control y muy especialmente de los concejales de la ciudad, a los cuales desde hace mucho se les olvidó lo que es un verdadero debate de control político.
La administración de Cristian Portilla se convirtió en un espacio de videos en Facebook donde la necesidad de protagonismo lo ha llevado a cometer unos errores personales que rayan en lo absurdo. Uno de ellos fue confundir las estaciones de Metrolínea con unos inmuebles. ¿Pagarán entonces el predial? Que un abogado confunda un bien de uso público con un predio cualquiera es mucho más que un exabrupto.
Otra de sus equivocaciones es seguir sosteniendo, sin ningún conocimiento constitucional, que va a implantar cámaras de reconocimiento facial, sin que exista un marco legal que lo habilite ni una evaluación de impacto sobre datos biométricos, que la Ley 1581 clasifica como sensibles. Y eso que le dijo al exmagistrado Carlos Bernal Pulido, en su visita a la ciudad, que sus libros habían sido su fuente de aprendizaje. ¡Qué vergüenza!
A todo esto, se suma, que cuando la ciudad se entere de la verdadera composición de la mezcla asfáltica que se está utilizando en las vías, no va a haber video alguno que pueda explicar esa farsa que ha venido vendiendo en redes sociales.
La verdadera gestión pública debería concentrarse en utilizar los recursos de la manera más eficiente y dejar de despilfarrar los impuestos que los ciudadanos con tanto esfuerzo se dedican a pagar día tras día. Si lo que quieren es arborizar la ciudad, construyan un vivero en los terrenos de propiedad municipal, o en los mismos predios de El Carrasco y denles un trabajo directo a los ciudadanos como jardineros, o parqueros si es que así es como les gusta llamarlos. Cultiven sus propias plantas para embellecer la ciudad y ahórrense los más de cincuenta mil millones de pesos que piensan gastarse año tras año dejando contratada una inmisericorde concesión a costa de los contribuyentes y en favor de quienes la suscriban.
Bucaramanga necesita ser bien administrada, y lo único que han dejado estos últimos tres años ha sido el más vivo ejemplo del despilfarro y la improvisación. Por eso cada vez que usted pase por uno de esos bonitos parques que tanto proclaman, acuérdense que cada una de esas plantas se mueren al cabo de tres meses, y después de eso vuelven a gastarse la misma millonada mostrando la siembra en otro video, burlándose en la cara de todos nosotros.