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Resumen
Tras la ausencia de Germán Vargas Lleras y Miguel Uribe Turbay, el panorama electoral colombiano cambia y surgen nuevas figuras como Abelardo De la Espriella y Paloma.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Sin Germán y sin Miguel…
Por: Jorge Echeverri
El año pasado escribí en estas páginas que “Después de Germán Vargas Lleras, Miguel Uribe Turbay era mi candidato para restaurar a Colombia”. Ya no existe ninguno de estos prohombres, el primero acaba de fallecer víctima de una gravísima enfermedad y el segundo fue víctima de un miserable atentado terrorista de las ex Farc en complicidad con otras personas hecho que, presumiblemente, sigue investigando la Fiscalía. Mala suerte la de Colombia.
Cómo sería de importante Germán Vargas Lleras que hasta el presidente Petro, arrogante e insensible, envió un mensaje diciendo “… Era un gladiador, contradictor mío, lamento que su seriedad en el debate desaparezca”. Y en verdad, las columnas dominicales del líder de Cambio Radical eran de una contundencia argumental opositora innegable. Mezclaba información, hechos fácticos y premisas con unas lógicas conclusiones que apuntaban directamente a la torre del desgobierno y ponían en alerta al país. Desde que dejó de escribir Germán, supimos de la gravedad e irreversibilidad de su estado de salud.
Ahora, sin Germán y sin Miguel, el panorama electoral ha cambiado y debemos adaptarnos a la realidad. Tenemos a un verdadero “Tigre”, Abelardo De La Espriella, que sigue rugiendo en todas las plazas públicas, llenándolas a rabiar, y tenemos a una Paloma que es una guerrera, digna discípula del Presidente Álvaro Uribe, quien también le ha dado altura a la controversia electoral y entre ambos, quiéralo Dios, en segunda vuelta, arrasarán con el candidato del “cambio”, Iván Cepeda, que va punteando, porque la campaña de Petro es salvaje, aceitada a punta de mermelada, tierra, contratos y subsidios que enredan y embelesan las conciencias.
No podemos creer en las encuestas, pero sí en el ruido que producen los rugidos inmensos de un Tigre que se toma Colombia y llena plazas, como en Cali, Medellín, Pereira, Armenia… el Eje Cafetero es territorio del Tigre, como lo fue antes de Uribe y de Duque. Hay quienes advierten que podría ganar las elecciones en la primera vuelta, sería un hit, y por ello es por lo que advirtió Abelardo que están proliferando francotiradores que quieren cobrar su vida, para sacarlo del ring definitivamente. Es el perfecto outsider, excelente comunicador, impactante en la forma y contenido de sus mensajes, como cuando habla sin tapujos por la radio y deja descrestados a periodistas como Vanessa de la Torre, frustrada petrista, que ahora pareciere prenderle velas. Porque el vice, José Manuel Restrepo Abondano, que brilla con luz propia, también está causando furor en ésta, la batalla final por la salvación de Colombia.
Post-it. Infame y cruel el asesinato del joven y valiente periodista independiente (medio digital El Confidente) Mateo Pérez Rueda, de Yarumal, querida tierra de mis ancestros. Fue ejecutado en inmediaciones de Briceño, Antioquia, por algún frente de guerra de las disidencias de las Farc, por intentar hacer unos reportajes en una zona roja, donde no puede entrar ni el ejército de Colombia. Osadía imperdonable en tiempos de guerra total. Mucho se le había insistido en que no era conveniente meterse por allí, y recuerdo el secuestro de Ingrid Betancur y Clara Rojas en el 2002, en una carretera que conducía a San Vicente del Caguán, a pocos días de que el presidente Pastrana diera por clausurada la “zona de despeje”, cuando se le había entregado a la guerrilla casi medio país a cambio de nada. A Ingrid se le dijo, se le advirtió, se le imploró…