Santander se convierte en eje clave del nuevo corredor energético que conecta al centro del país
Resumen
La ANLA ha autorizado el proyecto UPME 01 de 2013, consolidando la infraestructura energética en el oriente colombiano. Este proyecto estratégico mejorará la seguridad energética conectando 37 municipios y compensará el impacto ambiental con nuevas medidas.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)El aval ambiental otorgado por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) al proyecto UPME 01 de 2013 marca un nuevo capítulo en el fortalecimiento de la infraestructura energética del oriente colombiano, una región cuya dinámica económica, crecimiento urbano y desarrollo industrial dependen cada vez más de la estabilidad del suministro eléctrico.
Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE
La iniciativa, que busca consolidar el sistema de transmisión de alta tensión mediante la Subestación Norte 500 kV y las líneas Norte–Tequendama y Norte–Sogamoso, se proyecta como una obra estratégica para la seguridad energética del país, al conectar territorios de Santander, Boyacá y Cundinamarca, abarcando un total de 37 municipios.
La decisión de la autoridad ambiental se fundamenta en una evaluación técnica, jurídica y ecológica exhaustiva, resultado del trabajo de un equipo interdisciplinario que examinó tanto la información presentada por la empresa responsable como los resultados de visitas de campo y los aportes de las corporaciones autónomas regionales con jurisdicción en las zonas de influencia.
Tras este proceso, la entidad concluyó que las obras propuestas cumplen con criterios de viabilidad ambiental, siempre que se implementen rigurosamente las medidas de manejo, compensación y seguimiento exigidas.
Este pronunciamiento no solo permite avanzar en la ejecución de la obra, sino que también impone obligaciones ambientales concretas orientadas a mitigar el impacto del proyecto sobre los ecosistemas y las comunidades.

Entre ellas destaca la ampliación del Plan de Compensación ambiental mediante la incorporación de 109,12 hectáreas destinadas a la preservación y restauración ecológica, un componente que busca equilibrar la intervención territorial con acciones de recuperación ambiental y protección de la biodiversidad.
La modificación de la licencia contempla ajustes técnicos significativos en la infraestructura proyectada. En el departamento de Santander se autorizó la reubicación de dos sitios de torres de transmisión y la adecuación de las vías de acceso necesarias para su construcción y mantenimiento.
Asimismo, se actualizó el permiso de aprovechamiento forestal en el corredor por donde atravesará la línea de transmisión, lo que implica una regulación más precisa sobre la intervención de cobertura vegetal en los tres departamentos involucrados. A estas medidas se suma la expansión del área de influencia socioeconómica del proyecto, reconociendo el impacto directo e indirecto que la obra tendrá sobre comunidades, actividades productivas y dinámicas territoriales.
El desarrollo del proyecto está a cargo de ENLAZA Grupo Energía Bogotá S.A.S. E.S.P., que actúa como mandataria del Grupo Energía Bogotá, uno de los actores más relevantes en el sector energético nacional. Su ejecución se inscribe en una estrategia más amplia de modernización y refuerzo de la red de transmisión de 500 kilovoltios en el área oriental del país, considerada fundamental para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico frente al aumento de la demanda y la diversificación de las fuentes de generación.
En términos operativos, la obra permitirá transportar la energía generada en la Central Hidroeléctrica Sogamoso hacia el centro del país mediante una infraestructura de alta tensión diseñada para mejorar la eficiencia y confiabilidad del sistema.
El recorrido energético se inicia en la subestación ubicada en el municipio de Betulia, en Santander, desde donde la electricidad será conducida hasta la Subestación Norte 500 kV en el municipio de Gachancipá, para posteriormente integrarse al sistema que abastece la Subestación Tequendama en Soacha, fortaleciendo así el suministro hacia Bogotá y su área metropolitana.
El alcance territorial del proyecto refleja su carácter estratégico dentro del sistema energético nacional. Al reforzar la red de transmisión en una zona clave para el desarrollo industrial, urbano y comercial del país, la infraestructura contribuirá a reducir riesgos de interrupciones, optimizar la distribución de la energía y garantizar mayor estabilidad en el servicio para millones de usuarios.
En un contexto marcado por el crecimiento de la demanda energética, la integración de nuevas fuentes de generación y la necesidad de modernizar la red eléctrica, la obra se perfila como una pieza fundamental en la planificación energética de largo plazo.
No obstante, el componente ambiental permanece como eje central del proceso. La exigencia de compensaciones ecológicas, la regulación del aprovechamiento forestal y el seguimiento permanente de las actividades constructivas buscan prevenir efectos adversos sobre los ecosistemas, especialmente en territorios caracterizados por su riqueza natural y su diversidad biológica.
De esta manera, la intervención se plantea bajo el principio de desarrollo sostenible, en el que el progreso tecnológico y la protección ambiental deben avanzar de forma simultánea.
En perspectiva, la aprobación de esta modificación de licencia ambiental representa más que un trámite administrativo: simboliza la convergencia entre infraestructura estratégica, planificación energética y regulación ambiental.
El proyecto emerge como un puente eléctrico que enlaza regiones, dinamiza la economía y refuerza la seguridad energética del país, mientras plantea el desafío permanente de armonizar las necesidades del desarrollo con la conservación de los recursos naturales que sostienen el equilibrio territorial.