Salud mental en Colombia: la crisis silenciosa que afecta a millones
Resumen
En Colombia, la salud mental afecta a millones y sigue siendo una prioridad desatendida, con impacto directo en la calidad de vida y el sistema de salud.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)En el marco del Día Mundial de la Salud, expertos advierten que la salud mental se ha convertido en un pilar fundamental —y aún subestimado— del bienestar integral, con impactos directos en la calidad de vida, la economía y los sistemas de salud.
En Colombia, la magnitud del problema es contundente: el 66,3% de la población ha enfrentado algún trastorno o dificultad emocional a lo largo de su vida, una cifra que refleja que no se trata de casos aislados, sino de una realidad extendida. A nivel global, más de 1.000 millones de personas viven con trastornos mentales, es decir, aproximadamente 1 de cada 8 individuos
La Organización Mundial de la Salud define la salud mental como un estado de bienestar que permite afrontar el estrés cotidiano, desarrollar habilidades y contribuir a la sociedad. Sin embargo, sigue siendo una de las áreas más desatendidas, especialmente en países de ingresos medios.
El impacto en Colombia también se evidencia en enfermedades específicas. La depresión afecta al 4,7% de la población, lo que equivale a más de 2,5 millones de personas, muchas de las cuales no reciben atención adecuada. Además, los jóvenes representan uno de los grupos más vulnerables, con altos niveles de afectación emocional.
Expertos señalan que factores como la pandemia, el estrés laboral, la incertidumbre económica y el uso excesivo de tecnología han agravado la situación. A esto se suman barreras de acceso al sistema de salud, que dificultan una atención oportuna y de calidad.
Desde el enfoque médico, se insiste en que la salud mental no puede seguir siendo vista como un complemento. Sin bienestar emocional, se reducen la adherencia a tratamientos, la prevención de enfermedades y la calidad de vida en general.
Además, datos del Instituto Nacional de Salud muestran la dimensión del problema, con miles de casos asociados a conductas de riesgo, violencia y afectaciones psicológicas reportadas en el país.
El llamado en este 2026 es claro: integrar la salud mental en la vida cotidiana, en el trabajo y en las políticas públicas. Hábitos como dormir bien, hacer actividad física, mantener redes de apoyo y buscar ayuda profesional son claves. Porque, como coinciden los especialistas, no hay salud sin salud mental.