Piloto para convertir desechos en alimento en Floridablanca
Resumen
Floridablanca transforma residuos orgánicos del centro comercial Parque Caracolí en insumos útiles mediante bioconversión con larvas de mosca soldado negra.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Germina gran alianza entre el municipio y el centro Comercial Caracolí
Si el esquema conserva su ritmo y mantiene la alianza entre sector público y privado, Floridablanca puede consolidar una ruta ejemplar de aprovechamiento orgánico, con beneficios ambientales e industriales.
Floridablanca convirtió un problema ambiental en una oportunidad productiva. En el centro comercial Parque Caracolí, un plan piloto liderado por el Gobierno municipal y la empresa ENTHOS SAS permite tratar residuos orgánicos y sacarles nuevo provecho.
La iniciativa reduce la carga que antes terminaba en El Carrasco y abre una ruta concreta hacia la economía circular en el área metropolitana. La estrategia nació desde la Oficina de Gestión Ambiental y Mitigación del Riesgo, OGAMR, como parte de la política local de educación y manejo responsable de desechos.
El proceso recibe sobrantes de alimentos crudos y cocinados de las plazoletas de comida y de distintos locales comerciales. Luego, la planta de biotecnología aplica un sistema de bioconversión con larvas de mosca soldado negra.
Produce varios insumos
El resultado no se limita a disminuir la basura enviada al relleno sanitario. También produce harina de proteína animal, aceites de alta calidad para la industria alimentaria y fertilizantes naturales.
Con ello, el municipio de Floridablanca suma una experiencia pionera en la región, modelo en Santander, y señala que los residuos orgánicos, cuando reciben manejo técnico, pueden convertirse en insumos útiles para sectores productivos y ambientales.
"Floridablanca evita enterrar 14 toneladas de residuos orgánicos cada mes, aproximadamente, que se generan en el centro comercial Parque Caracolí. Esta noticia tiene alcance metropolitano porque Floridablanca logró una alianza entre dos entidades privadas en favor de las metas de reducción de residuos sólidos que llegan al sitio de disposición final El Carrasco, con resultados medibles y una ruta sostenible", expresó Marco Silva López, Jefe la Oficina OGAMR.
Mosca soldado negra
La administración de José Fernando Sánchez Carvajal incorporó esta experiencia dentro de la estrategia de educación ambiental La Pirinola, una línea de trabajo que busca convertir la pedagogía en cambios reales dentro de hogares, empresas y espacios de alta generación de residuos.
"Con esta experiencia, Floridablanca da un paso firme hacia modelos de economía circular que merecen réplica. El uso de larvas de mosca soldado negra permite tratar residuos frescos y sobrantes de cocina con alta eficiencia. El beneficio es doble, porque se reduce la presión sobre El Carrasco y se obtienen insumos útiles para cadenas productivas del país, de manera concreta", dijo el mandatario local.

Refuerzo con la empresa privada
El proyecto también robustece la articulación entre el sector público y la iniciativa privada. En esta fase, Parque Caracolí aparece como el primer centro comercial de la región que entra en una alianza de este tipo.
La Gerente del establecimiento, María Alejandra Rosillo Ariza, destacó que la medida abre una posibilidad concreta para transformar los desechos orgánicos en subproductos de valor, con impacto directo sobre la operación del complejo y su relación con el entorno.
"Lo más importante es que somos el primer centro comercial de la región con esta gran alianza. Para nosotros representa una oportunidad de aprovechar nuestros residuos orgánicos y convertirlos en subproductos que ayudan a reducir el impacto ambiental. El proyecto ordena procesos internos, fortalece nuestra cultura ambiental y demuestra que el sector comercial también puede aportar soluciones concretas al territorio", expresó la alta ejecutiva del Centro Comercial.
La planta ENTHOS SAS aporta la capacidad técnica para recibir, procesar y reconvertir el material recolectado. Su papel resulta vital para que el plan piloto avance con base científica y con una lógica de aprovechamiento que sustituye la disposición final por nuevas aplicaciones. El modelo reduce la presión sobre el sistema de recolección y sobre el relleno sanitario.

Un proyecto valor incalculable
La experiencia se conecta con un reto mayor. Santander y su área metropolitana enfrentan una producción constante de residuos orgánicos procedentes de viviendas, restaurantes, plazas de comida y establecimientos comerciales.
Cada tonelada que evita el entierro representa alivio para la infraestructura ambiental y una ganancia en materia de sostenibilidad. Por eso el piloto despierta interés institucional y técnico.
El valor del proyecto radica en su capacidad de demostrar resultados concretos. No se trata de una campaña aislada, sino de un mecanismo que ordena la separación de residuos, mejora la gestión interna de un centro comercial y entrega productos útiles al mercado. Harina, aceites y fertilizantes surgen de una cadena que antes terminaba en el desecho.
Floridablanca presentó el plan como una señal de compromiso con el medio ambiente y con la reducción de su huella ecológica. El llamado oficial apunta a que los florideños adopten hábitos responsables y respalden iniciativas que eviten el desperdicio.
La apuesta ya dejó una lección clara, los residuos orgánicos pueden convertirse en recursos cuando existe voluntad, tecnología y coordinación institucional. La experiencia también deja una referencia útil para otras ciudades que buscan aliviar la presión sobre sus sistemas de disposición final sin sacrificar actividad económica.