La explicación oficial detrás del aumento al impuesto predial: “No hay nada ilegal”
Resumen
El incremento del impuesto predial en Bucaramanga se debe a factores como la actualización catastral suspendida y la interpretación de normas más que a alzas arbitrarias, según la administración municipal, que defiende su legalidad y fija el recaudo en 270 mil millones de pesos.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
El incremento del impuesto predial en Bucaramanga se convirtió, a comienzos de 2026, en uno de los temas más sensibles del debate público local. Reclamos ciudadanos, confusión normativa, críticas desde sectores políticos y una percepción generalizada de alzas “desproporcionadas” están tras la controversia. Pese a las críticas, y en medio del ruido, la administración municipal sostiene que no hubo arbitrariedad ni ilegalidad, sino la aplicación de normas vigentes que arrastran efectos acumulados de años anteriores.
Por Camilo Ernesto Silvera Rueda
Redacción Política / EL FRENTE
Para despejar dudas, Francisco Gómez, secretario de Hacienda de Bucaramanga, concedió a la Cadena de la Cordialidad y a Periódico EL FRENTE una extensa entrevista donde abordó las causas reales del incremento, el alcance del decreto nacional que fija un tope del 3 %, la actualización catastral suspendida durante años y el impacto fiscal que enfrenta la ciudad. Todo en un solo reportaje.
De entrada, el funcionario reconoce que el impuesto predial es, por naturaleza, impopular. “Toca directamente el bolsillo de los ciudadanos y, en un contexto económico complejo, cualquier aumento genera rechazo”, aseguró Gómez quien, sin embargo, sostiene que la inconformidad actual no se explica únicamente por el alza, sino por una interpretación errónea de la norma, amplificada por el debate político.
“El impuesto predial siempre ha sido impopular, no solo en Bucaramanga sino en todo el mundo”, afirmó, al tiempo que señaló que la Administración ha tenido que desplegar una labor pedagógica para explicar por qué el tributo se ajusta año a año y qué factores inciden en su variación.
Uno de los puntos más repetidos por los ciudadanos inconformes es el Decreto 1480 del 30 de diciembre de 2025, expedido por Planeación Nacional, que autoriza un incremento máximo del 3 % para el impuesto predial en 2026. Para muchos contribuyentes, ese tope fue sobrepasado, al punto de que las denuncias ciudadanas hablan de incrementos que están por encima del 50% por ciento.
Pese al tono imperativo de la citada norma, para el secretario de Hacienda de Bucaramanga el decreto no limita el valor final del impuesto, sino el crecimiento del avalúo catastral. La diferencia es clave. El aumento del predial puede ser superior al 3 % cuando concurren otras condiciones previstas en la ley. Preste atención porque aquí es donde el tema empieza a ponerse puntiagudo.
La herencia de una actualización catastral suspendida y mal hecha
El corazón del problema, explica Gómez, está en la actualización catastral realizada en 2018, la cual fue suspendida por el Tribunal Administrativo de Santander y solo pudo aplicarse en 2024. Para evitar un impacto abrupto en los contribuyentes, la ley permitió una aplicación progresiva del nuevo avalúo. Ese, de acuerdo con el secretario, es el incremento adicional que se presenta en el valor de algunos predios.
En otras palabras, aunque la actualización entró en vigencia en 2024, los ciudadanos no empezaron a pagar inmediatamente el valor pleno del impuesto, sino que este se ajusta gradualmente año tras año hasta alcanzar el monto real. En el 2026, nos tocó bailar con la más fea.
“No es que se haya generado un incremento ilegal mayor al 3 %, sino que se está aplicando el ajuste progresivo autorizado por la ley”, recalcó el funcionario.
Además del ajuste progresivo, la Ley 1995 de 2019 contempla otras situaciones en las que el predial puede aumentar por encima del tope general:
· Cambios en las características del inmueble.
· Modificación en su destinación (por ejemplo, de vivienda a uso comercial).
· Ampliaciones, demoliciones o nuevas construcciones.
· Correcciones realizadas en el proceso de conservación catastral.
· En estos casos, el aumento no obedece a un alza generalizada, sino a la actualización real de las condiciones del predio.
· Una ciudadanía cumplida, una responsabilidad mayor
Pese a la polémica, las cifras de recaudo revelan un dato que la Administración califica como contundente: la cultura de pago en Bucaramanga es alta. A finales de enero, cerca de 80 mil contribuyentes ya habían pagado el predial, de una base total de 207 mil predios.
Para Gómez, este comportamiento refuerza una obligación ineludible del gobierno local: transformar el recaudo en obras, servicios y bienestar, de manera que el ciudadano recupere la confianza en el pago de impuestos.
Por qué no hubo un mayor descuento
Otro foco de crítica fue la decisión de no aumentar el descuento por pronto pago. El secretario explicó que esta determinación se tomó con base en el Marco Fiscal de Mediano Plazo, una herramienta que fija metas de recaudo y evalúa el impacto de cualquier alivio tributario.
Para 2026, la meta de recaudo del predial es de 270 mil millones de pesos. Conceder descuentos más amplios, sin sustento técnico, habría comprometido programas de infraestructura, educación y otros proyectos afectados además por el incremento del salario mínimo, que elevó los costos de ejecución.
En 2025, el descuento del 13 % se justificó porque el impacto del ajuste catastral se concentró en un mayor número de contribuyentes. En 2026, el panorama fue distinto: el 76 % de los predios solo tuvo un incremento del 3 %, lo que, según la Secretaría, eliminó la justificación técnica para ampliar el beneficio.
Endeudamiento: el
otro eje del debate
La discusión sobre el predial se entrelaza con otro tema sensible: la solicitud de endeudamiento por más de 500 mil millones de pesos, que la Alcaldía planea presentar al Concejo Municipal.
Gómez defendió la iniciativa señalando que Bucaramanga cuenta con calificación crediticia triple A, la más alta del país, y finanzas sólidas respaldadas por ingresos corrientes estables, no solo del predial sino también de industria y comercio.
El crédito, explicó, no es para gasto corriente sino para grandes obras de infraestructura, orientadas a resolver el colapso de movilidad, modernizar la ciudad y cerrar brechas históricas en servicios públicos.
Durante la entrevista, se expuso con crudeza la situación urbana de Bucaramanga: una ciudad “encerrada”, con vías colapsadas, barrios sin acueducto, semaforización obsoleta y proyectos de transporte inconclusos.
La premisa, insistió, es no repetir errores del pasado y garantizar que las obras cuenten con financiación suficiente para evitar elefantes blancos. El secretario detalló que los recursos del endeudamiento se destinarían a proyectos como:
· La troncal norte-sur.
· Intercambiadores viales estratégicos.
· Ampliaciones de vías críticas.
· Modernización de la semaforización.
· Obras contempladas desde el Plan Maestro de Movilidad de 2012.