Familia en Bucaramanga busca a su hijo perdido en zona de guerra en Ucrania
Resumen
Una madre santandereana busca a su hijo, Brayan Supelano, desaparecido tras viajar a Ucrania en medio del conflicto armado.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Una historia marcada por la incertidumbre y el dolor se desarrolla entre Europa y Bucaramanga, una madre santandereana enfrenta una angustiante espera tras la desaparición de su hijo, quien viajó a Ucrania en medio del conflicto armado y desde hace varios meses no da señales de vida.
Se trata de Brayan Enrique Supelano Guevara, un joven colombiano cuyo paradero es desconocido desde diciembre de 2025. Según el testimonio de su madre, la última información que recibió indicaría que su hijo habría estado involucrado en un ataque ocurrido el 17 de diciembre, sin que hasta la fecha exista confirmación oficial sobre su estado.
La mujer asegura que desde el 13 de diciembre no ha recibido comunicación directa ni notificación formal por parte de autoridades colombianas o internacionales. En medio de la desesperación, ha elevado múltiples solicitudes a entidades como la Cancillería, sin obtener respuestas concretas que permitan esclarecer la situación.
De acuerdo con la denuncia, el joven habría viajado al extranjero tras aceptar una oferta relacionada con actividades militares, lo que hoy genera dudas sobre las condiciones en las que se produjo su vinculación al conflicto.
El caso ha encendido alertas sobre la situación de ciudadanos colombianos que terminan involucrados en escenarios bélicos fuera del país, muchas veces sin acompañamiento institucional efectivo. La familia insiste en que el joven no tenía antecedentes judiciales y que su decisión estuvo motivada por oportunidades laborales, no por actividades ilegales.
Entre tanto, el clamor de la madre continúa: pide a las autoridades colombianas, organismos internacionales y cualquier persona con información verificable que contribuya a esclarecer el paradero de su hijo. Su llamado no solo busca respuestas, sino también evitar que otros jóvenes enfrenten situaciones similares en contextos de guerra.