¿Falla en los frenos o impericia del conductor? Nueva hipótesis en tragedia en la que murió una familia santandereana
Resumen
La investigación del siniestro en el Peaje Casablanca apunta ahora a que el conductor del camión perdió el control del vehículo, más que a una falla mecánica en los frenos.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Un cambio sustancial en la investigación del accidente ocurrido en el Peaje Casablanca reorientó las conclusiones preliminares y situó como causa principal la pérdida de control del conductor del camión involucrado, hecho que dejó cinco personas muertas y decenas de afectados.
El siniestro tuvo lugar el 1 de abril de 2026 en jurisdicción del municipio de Cogua, sobre el corredor vial que conecta con Zipaquirá y Ubaté. En ese punto, un tractocamión tipo carrotanque que transportaba leche impactó una fila de vehículos detenidos para pagar el peaje, lo que derivó en una colisión múltiple de grandes proporciones. El balance incluyó 21 personas lesionadas y al menos 12 automotores destruidos.
Las primeras versiones apuntaron a una posible falla mecánica en el sistema de frenos. Sin embargo, avances en la indagación oficial indicaron que el conductor habría perdido el dominio del vehículo tras un uso intensivo del frenado. Registros en video respaldaron esta hipótesis al mostrar que el camión presentó irregularidades en su desplazamiento varios kilómetros antes del punto de impacto.
Información entregada por autoridades departamentales confirmó que el vehículo ya había protagonizado choques previos durante el trayecto. Minutos antes del siniestro, el conductor se lanzó del automotor en movimiento, acción que le permitió sobrevivir con lesiones leves.
El choque desencadenó una explosión seguida de un incendio que consumió varios vehículos en cuestión de minutos. Equipos de emergencia controlaron las llamas y trasladaron a los heridos a centros médicos cercanos, mientras la zona permaneció acordonada durante varias horas.
Entre las víctimas fatales figuraron cuatro miembros de una familia oriunda de Santander y un menor de edad, quienes viajaban desde Bogotá hacia el corregimiento de Vado Real, en el municipio de Suaita. El vehículo en el que se desplazaban quedó envuelto en fuego tras el impacto, sin posibilidad de evacuación.
Los cuerpos fueron remitidos al Instituto Nacional de Medicina Legal, donde se realizaron los procedimientos forenses antes de su entrega a familiares. Las exequias se llevaron a cabo en Bogotá durante el fin de semana.
La tragedia generó actos de homenaje tanto en el lugar del accidente como en la población de origen de las víctimas. Entretanto, las autoridades continuaron con la recolección de pruebas para esclarecer los hechos y reforzar los controles sobre vehículos de carga en las carreteras del país.