Extranjeros cambiaron sus costumbres de alojamiento
Aumentaron los turistas internacionales que no se reflejan en la hotelería
Datos consolidados entre enero y septiembre muestran un contraste marcado y es que los viajes al exterior crecen y los domésticos bajaron y esta brecha plantea enormes desafíos para la conectividad interna.
Una de las causales por las cuales se ha presentado un bajón en la ocupación hotelera en Santander, es que ahora los turistas internacionales recurren a promociones que se ofrecen por Internet y se alojan en apartamentos alquilados por días, en cabañas, habitaciones de casas de familia, carpas de camping o llegan donde amigos.
Es por eso que esas acciones de promoción funcionan "puertas afuera" pero con una crisis de consumo "puertas adentro", el reto inmediato para las autoridades y gremios será recuperar el bolsillo del turista nacional.
De no lograrse, el departamento corre el riesgo de convertirse en un destino de vitrina, muy visitado en los folletos internacionales, pero con sus hoteles a media marcha en la realidad cotidiana.
Esto explica el crecimiento del transporte aéreo en Colombia en 2025 que encuentra su motor en la demanda internacional, mientras los vuelos domésticos retroceden y encendieron señales de alarma para el turismo y las economías regionales.
Según informe de la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo, ANATO, entre enero y septiembre se movieron 18,3 millones de pasajeros en rutas internacionales, un aumento del 7,3% frente al mismo periodo de 2024, según datos del sector.
Cae el tráfico doméstico
“Durante enero y octubre de este año, se registraron más de 1.300 frecuencias semanales directas, es decir, un 11% más que los mismos meses del año pasado”, señaló Paula Cortés Calle, presidenta ejecutiva de ANATO, al explicar la expansión de la conectividad exterior y la incorporación de nuevas rutas.
El tráfico doméstico presentó una dinámica distinta. En los primeros nueve meses de 2025 se contabilizaron 23,9 millones de pasajeros en vuelos nacionales, lo que representa una caída del 2,2% respecto a 2024.
Aun así, al sumar los trayectos registrados en el periodo, el total de pasajeros transportados en vuelos internos y externos alcanzó 42,3 millones, con un incremento acumulado del 1,7% frente al año anterior.
Ese avance general refleja, no obstante, una marcada desaceleración frente al comportamiento observado en el año 2024, cuando el crecimiento acumulado llegó a 15%.

Incremento de costos operativos y tarifas
Los números del sector muestran una lectura mixta, la cual está dada en que la apuesta por mercados internacionales impulsa la recuperación, pero el estancamiento o la contracción del mercado doméstico limita los beneficios sobre la actividad turística nacional y las economías locales que dependen del tráfico aéreo.
Paula Cortés Calle advirtió sobre impactos concretos, los mismos que están centrados en el aumento de costos operativos y tarifas, los cuales figura entre los factores que influyen en la menor demanda interna y en la decisión de muchos viajeros de optar por alternativas de transporte terrestre o reducir desplazamientos.
Las aerolíneas introdujeron nuevas rutas internacionales y aumentaron frecuencias en corredores clave, lo que contribuyó a la cifra de 18,3 millones de pasajeros en el exterior durante los nueve meses. El crecimiento internacional también tradujo mayor competencia entre operadores y una oferta más amplia para viajeros con origen o destino en Colombia. La mayor conexión con mercados extranjeros favoreció, además, la llegada de turistas que dinamizan sectores como hotelería, gastronomía y servicios especializados en las principales ciudades.

Una economía aérea en transición
En el plano doméstico, la caída del 2,2% exige atención. La variación negativa coincide con periodos de mayor presión sobre costos -combustible, aeronaves y tarifas aeroportuarias- y con una recuperación del transporte alternativo de corto recorrido.
Los analistas del ramo y las cámaras regionales siguen de cerca el comportamiento de las rutas que conectan destinos turísticos y ciudades medianas, por la relevancia que esas conexiones tienen en la generación de ingresos locales.
El conjunto de cifras evidencia una economía aérea en transición. El saldo entre la expansión internacional y la moderación interna definirá la capacidad de las regiones para captar visitantes y sostener empleos ligados al turismo.
El sector privado y las autoridades de transporte tienen en sus manos decisiones sobre incentivos a la conectividad, ajustes regulatorios y medidas de contención de costos que podrían revertir la tendencia a favor de la movilidad interna.
La balanza actual favorece la apertura internacional, pero el país enfrenta el reto de rescatar la pujanza del mercado doméstico para lograr una recuperación aérea equilibrada y favorecer la economía regional.