Enfermedad renal crónica en Colombia: una afección silenciosa que podría afectar a millones
Resumen
La Enfermedad Renal Crónica (ERC) afecta a 991,000 en Colombia y podría ser mayor por subdiagnósticos. Avanza sin síntomas claros hasta etapas avanzadas. La detección temprana, control de diabetes, hipertensión y buenos hábitos son esenciales para prevenirla.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
En el marco del Día Mundial del Riñón, especialistas en salud alertaron sobre el impacto creciente de la Enfermedad Renal Crónica (ERC) en Colombia, una condición que puede avanzar durante años sin presentar síntomas evidentes y que representa un desafío cada vez mayor para el sistema de salud.
De acuerdo con cifras de la Cuenta de Alto Costo, en el país se han identificado cerca de 991.000 personas diagnosticadas con enfermedad renal crónica. Sin embargo, expertos advierten que el número real podría ser mayor debido al subdiagnóstico, ya que muchas personas desconocen que padecen esta enfermedad hasta que el daño renal se encuentra en etapas avanzadas.
A nivel mundial, las estimaciones epidemiológicas señalan que aproximadamente el 10 % de la población adulta vive con algún grado de enfermedad renal crónica, lo que evidencia la magnitud de esta condición como un problema de salud pública global.
“La enfermedad renal crónica es particularmente preocupante porque puede avanzar durante años sin síntomas claros. Muchas personas descubren el problema cuando el daño ya es significativo”, explicó la médica Etna Liliana Valenzuela, gerente médica de Adium Colombia. Según la especialista, la detección temprana es clave, especialmente en personas con factores de riesgo como diabetes, hipertensión u obesidad.
Los riñones cumplen funciones esenciales para el organismo, entre ellas filtrar los desechos del metabolismo, regular el equilibrio de líquidos y participar en la producción de hormonas importantes para diferentes procesos del cuerpo. Cuando su funcionamiento se deteriora de manera progresiva puede desarrollarse enfermedad renal crónica, una condición que en etapas avanzadas puede requerir tratamientos como diálisis o trasplante renal.
En Colombia, esta enfermedad está estrechamente relacionada con otras patologías de alta prevalencia. La diabetes y la hipertensión arterial se encuentran entre las principales causas de deterioro de la función renal, lo que refuerza la necesidad de mantener un adecuado control médico de estas enfermedades.
El tratamiento de pacientes en fases avanzadas también representa una fuerte carga económica para el sistema de salud. Procedimientos como la diálisis pueden superar los 40 millones de pesos anuales por paciente, lo que convierte a la prevención y el diagnóstico temprano en estrategias fundamentales para reducir el impacto sanitario y financiero.
Entre los principales factores de riesgo asociados a la enfermedad renal crónica se encuentran la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, las enfermedades cardiovasculares, la obesidad, los antecedentes familiares de enfermedad renal y el uso prolongado de medicamentos sin supervisión médica.
Uno de los principales desafíos es que la enfermedad renal suele ser asintomática en sus etapas iniciales, lo que dificulta su diagnóstico oportuno y provoca que muchos pacientes sean identificados cuando la enfermedad ya se encuentra en una fase avanzada.
En este contexto, los especialistas recomiendan adoptar hábitos que contribuyan a proteger la salud de los riñones. Entre ellos destacan mantener una alimentación balanceada y baja en sal, controlar la presión arterial y los niveles de glucosa, realizar actividad física de manera regular, mantener un peso saludable, evitar la automedicación —especialmente con antiinflamatorios— y acudir periódicamente a controles médicos.
“Hablar de salud renal es hablar de prevención. Si logramos que más personas conozcan sus factores de riesgo y se realicen chequeos periódicos, podemos reducir el impacto de esta enfermedad en el país”, concluyó la doctora Valenzuela.