El embarazo de urnas, la sucia estrategia que habría dejado por fuera al profe Ferley de la baraja de Cámara por Santander

El embarazo de urnas, la sucia estrategia que habría dejado por fuera al profe Ferley de la baraja de Cámara por Santander

Resumen

El candidato Ferley, tras liderar con 1,300 votos en Santander, ahora está fuera debido a irregularidades en el escrutinio. Denuncia el 'embarazo de urnas', una manipulación con votos extras antes del cierre electoral que alteraría los resultados finales.

Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
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La etapa de escrutinios de las elecciones legislativas en el departamento de Santander se ha convertido en el nuevo campo de batalla político y jurídico tras la sorpresiva salida de la baraja de candidatos electos del dirigente ciudadano conocido como el “profe Ferley”. El aspirante, quien hasta el cierre de las votaciones preliminares mantenía una ventaja cercana a los 1.300 votos, denunció que un fenómeno presuntamente irregular conocido como “embarazo de urnas” alteró los resultados y provocando la eliminación sistemática de sufragios durante el proceso de revisión, al punto de dejarlo por fuera de la lista de elegidos.

 

Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE

Según el propio candidato, lo ocurrido durante los escrutinios no se limita a errores aislados, sino que configuraría un patrón reiterado de inconsistencias que ha obligado a las comisiones escrutadoras a incinerar votos para ajustar el número de tarjetones al total de votantes registrados en las mesas.

De acuerdo con las cifras preliminares que manejaba la campaña del profe Ferley, al finalizar la jornada electoral el candidato contaba con una ventaja suficiente para asegurar una curul en la Cámara de Representantes por Santander. Sin embargo, durante la revisión mesa a mesa comenzaron a aparecer inconsistencias que derivaron en la eliminación masiva de votos.

“Terminamos la elección aproximadamente con 1.300 votos de ventaja, con la tranquilidad de que era prácticamente imposible remontar eso. En este momento creemos que es muy probable que perdamos la elección por cuenta de este nefasto sistema que tenemos en Colombia”, afirmó el candidato.

Las denuncias se concentran principalmente en el área metropolitana de Bucaramanga, zona donde el dirigente asegura haber obtenido su mayor votación. Allí, según su testimonio, se han detectado múltiples mesas donde el número de tarjetones supera el total de ciudadanos que sufragaron.

Uno de los episodios que generó mayor alarma ocurrió frente a la Comisión Auxiliar 31, donde, según el candidato, se ordenó la incineración de 19 votos luego de detectarse una diferencia entre el número de sufragantes y el de tarjetones encontrados en la urna. Pero si esa cifra no sorprende, en otra mesa el candidato presenció la quema de 97 votos, muchos de ellos suyos originalmente.

“Esto parece literalmente una chimenea. Están quemando y quemando votos permanentemente”, denunció el fallido aspirante, quien agregó que en ese procedimiento tres de los votos anulados correspondían a su candidatura. Y agregó: “Todo el día quemando votos. No sabemos si es porque se metieron votos antes o si entregaron tarjetones de más. Pero lo grave es que no se está identificando la causa antes de destruirlos”, cuestionó.

Uno de los episodios más ilustrativos de las irregularidades denunciadas ocurrió en el municipio de Piedecuesta. Allí, durante la revisión de una mesa electoral, se detectó que el número de votos encontrados superaba ampliamente la cantidad de ciudadanos registrados como votantes.

Según el reporte observado por el candidato y su equipo en la mesa 176 personas aparecían registradas como sufragantes. Sin embargo, entre 269 y 276 tarjetones fueron encontrados en la urna. La diferencia implicaba que más de 90 votos debían ser eliminados para ajustar la mesa al número de votantes registrados.

“Esto es aterrador. En una sola mesa se van a quemar más de 90 votos”, denunció el aspirante mientras transmitía el proceso. Ante la comisión escrutadora, el candidato pidió identificar el origen de la anomalía antes de proceder con la destrucción de los votos.

 

El “embarazo de urnas”

Durante el diálogo con los jurados y la comisión escrutadora, el propio candidato planteó dos hipótesis que podrían explicar la aparición de tarjetones adicionales. La primera teoría apunta a una práctica conocida en el lenguaje electoral como embarazo de urnas, que consiste en introducir votos adicionales en las urnas antes del cierre de la jornada electoral.

De acuerdo con esta hipótesis, los votos insertados artificialmente serían detectados durante el escrutinio al no coincidir con el número de votantes registrados en la mesa. “Esa es una de las teorías: que antes de abrir las urnas insertan votos artificiales y después son los que aparecen”, explicó el aspirante.

La segunda hipótesis apunta a un posible error logístico durante la jornada electoral: la entrega equivocada de tarjetones de circunscripciones especiales.

En las elecciones legislativas, algunos ciudadanos pueden recibir diferentes tarjetones según su pertenencia a circunscripciones especiales, como las de comunidades afrodescendientes. Si por error se entregan dos tarjetones para la misma elección, estos podrían terminar en la urna generando un excedente de votos.

Sin embargo, el candidato cuestiona que esta explicación no haya quedado consignada en las actas de las mesas. “Si esa fuera la causa, debió quedar registrada en las observaciones y deberían retirarse únicamente esos tarjetones, no afectar a todos los candidatos”, señaló.

 

Se niegan a constatar la irregularidad

Por ejemplo, durante la revisión de la mesa en Piedecuesta, el aspirante solicitó a la comisión escrutadora realizar verificaciones adicionales antes de incinerar los votos.

 

Entre sus peticiones estaban contar cuántos tarjetones correspondían a circunscripciones especiales, verificar las firmas de los jurados en los tarjetones, confirmar si los votos eran auténticos o falsificados.

“Estamos viendo algo sistemático que está ocurriendo en el departamento. No se trata de quemar por quemar”, reclamó. La comisión respondió que su función principal era nivelar la mesa, es decir, ajustar el número de votos al total de votantes registrados. “Las razones las desconocemos. A nosotros nos corresponde legalmente nivelar la mesa”, explicó uno de los representantes de la comisión.

Como alternativa, se propuso mostrar los tarjetones a los testigos electorales para verificar su autenticidad antes de proceder a retirar los votos excedentes.

El profe Ferley asegura que estas irregularidades no son hechos aislados y que se han registrado en múltiples centros de escrutinio del departamento. Uno de los lugares que menciona es el centro de convenciones Neomundo, donde se han concentrado varias comisiones escrutadoras.

“Eso parece una hoguera. Se han derretido canastas porque no aguantan la temperatura de la cantidad de votos que están quemando”, afirmó.

Según su versión, la destrucción masiva de tarjetones estaría afectando principalmente su votación, mientras otros competidores directos no registrarían pérdidas similares.

Las denuncias sobre irregularidades en los escrutinios podrían escalar a escenarios judiciales y administrativos si los candidatos o sus partidos presentan reclamaciones formales ante las autoridades electorales. Mientras tanto, el proceso de revisión de votos continúa bajo la vigilancia de testigos electorales, campañas y organismos de control, en un ambiente de creciente tensión política en Santander.

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