Denuncia jurídica y desafío político, la combativa actitud de Andrés Vázquez tras su secuestro
Resumen
Andrés Vázquez reaparece en Bucaramanga, decidido a luchar contra Sayco y Acinpro por prácticas abusivas. A pesar de su reciente secuestro y amenazas, se mantiene firme en su misión de defender a autores defraudados y asegurar una gestión justa de derechos.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
30 horas después de haber retornado del silencio forzado, del mismo en el que le insistieron bajo amenazas que no alzara de nuevo su voz en contra de Sayco y Acinpro, Andrés Vázquez reapareció en Bucaramanga con el tono más firme que nunca, no piensa retroceder ni un centímetro en su cruzada contra los abusos de estas empresas privadas, sociedades de gestión colectiva que durante años han administrado el recaudo por derechos de autor en Colombia y que no solo han maltratado a comerciantes con sus cobros abusivos, sino también a los autores defraudándolos con sus pagos.
Por Camilo Ernesto Silvera Rueda - Redacción Política / EL FRENTE
Contrario a lo que suponían sus captores, su secuestro, ocurrido en zona urbana de Pelaya, en el departamento del Cesar, no lo llevó a la prudencia estratégica. Según su testimonio, sus captores fueron explícitos: debía abstenerse de pronunciarse contra esas organizaciones. La advertencia fue directa y repetida. Sin embargo, apenas recuperó la libertad, Vázquez decidió hacer exactamente lo contrario.
Recientemente, durante una entrevista con EL FRENTE con la serenidad tensa de quien sabe que cada palabra tiene peso político y personal, apuntó directamente contra el presidente de Sayco, el compositor Rafael Manjarrez y lo acusó de afectar su buen nombre y de intentar desviar la atención con señalamientos que lo tildan de delincuente.
La respuesta no fue defensiva. Fue ofensiva, en el sentido político del término, contraatacó con argumentos jurídicos, cifras, antecedentes y sanciones de tipo administrativas en contra de Sayco y Acinpro.
“Mi batalla no es contra los artistas, sino contra el modelo de intermediación. Los recursos recaudados pertenecen a los compositores y autores, no a las estructuras privadas que los gestionan. Sayco y Acinpro operan como comisionistas de un dinero que no les es propio y no siempre llega con transparencia a quienes deberían recibirlo”, indicó durante su conversación con EL FRENTE el consultor jurídico, hoy en franca lucha por una curul al Congreso de la República.
Por ejemplo, el candidato recuerdó que la Superintendencia de Industria y Comercio impuso sanciones millonarias a directivos de Sayco por prácticas restrictivas de la competencia. También evocó decisiones judiciales y normas que, afirma, delimitan claramente que ningún establecimiento comercial está obligado por ley a pagar directamente a estas entidades como requisito para operar.
“Mi confrontación con este esquema de cobros impositivos no es reciente. Durante mas dew una década he asesorado a comerciantes y alcaldías en todo el país, desde Barranquilla hasta Medellín, pasando por Bucaramanga, Valledupar y el sur del país para evitar los cobros indebidos o interpretaciones abusivas de la norma. Y mi lucha continúa”, expresó con tono combativo el Vázquez quien sostuvo que el endurecimiento de sus denuncias en los últimos meses coincidió con el incremento de presiones y, finalmente, con su retención.
“Responsabilizo públicamente a Manjarrez de cualquier eventual agresión en contra mía o contra mi familia. Poseo un video en el que el directivo Manjarrez se refirió a mi en tono despectivo, descalificándome como actuar de manera ilegal por asesorar por fuera de los lineamientos de Sayco y Acinpro”, indicó el candidato del Partido Conservador quien asegura que el perfilamiento de su nombre desde estas entidades lo convirtió en blanco para sus opositores: “Se trata de una narrativa que debe ser investigada con rigor”, apuntilló el aspirante a la cámara alta.
¿David contra Goliat?
Las organizaciones, por su parte, han pedido a las autoridades que se esclarezca a fondo el secuestro y no descartan la hipótesis de un montaje. Vázquez rechaza de plano esa insinuación. Afirma que fue retenido durante más de un día, intimidado por dos hombres que le exigieron cesar sus denuncias. La controversia ya no es solo jurídica. Es política y penal.
Ahora Vázquez insiste en que su eventual llegada al Congreso tendría un objetivo claro: frenar iniciativas legislativas que, según él, buscan blindar la obligatoriedad de pagos a Sayco y Acinpro mediante artículos introducidos en proyectos de ley. Su discurso combina la técnica normativa con la épica del desafío personal.
El relato que proyecta es el de un David enfrentado a una maquinaria poderosa que recauda billones de pesos en nombre de la cultura. Se presenta como vocero de pequeños comerciantes, gestores culturales y autores inconformes. Reivindica debates dados en el Capitolio junto a figuras como Efraín Cepeda y asegura que la discusión ya trascendió lo administrativo para convertirse en un asunto de libertad económica y transparencia.
Más allá de la retórica combativa, el caso abre preguntas profundas sobre el modelo de gestión colectiva de derechos de autor en Colombia, la supervisión estatal y los límites entre la defensa legítima de los creadores y la protección de la libre competencia. Mientras las autoridades avanzan en las investigaciones del secuestro y en la verificación de las denuncias cruzadas, Andrés Vázquez ha decidido que el silencio no será parte de su estrategia.