Suscríbete a nuestro boletín

¡Éxito! Revisa tu correo

Para completar la suscripción, haz clic en el enlace de confirmación en tu bandeja de entrada. Si no lo recibes en 3 minutos, revisa tu carpeta de correo no deseado.

Vale, gracias

De la traición, la política y los negocios

Resumen

En política y negocios, la traición es común. No se trata de evitarla, sino de aprender a anticiparse y recuperarse rápidamente. Entender que la lealtad muchas veces es superficial y saber jugar con inteligencia es clave para no quedar atrapado como un ingenuo.

Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Edgar Muñoz profile image
by Edgar Muñoz
De la traición, la política y los negocios

Por: Edgar Julián Muñoz González

Me gusta pensar que soy alguien de fiar. Lo sé porque no entiendo cómo hay gente que traiciona y sigue viviendo como si nada. En política y en los negocios, la lealtad dura hasta que aparece un billete más grande o una silla más cómoda, qué se yo. Aunque también quiero un mundo mejor, en este juego las alianzas no se hacen con principios, sino con calculadora en mano. Y eso molesta. Se prometen votos, contratos, apoyo mutuo, pero al final, cuando hay que cumplir, alguien siempre se hace el loco. Lo más chistoso es que todos actúan sorprendidos, como si no supieran que en este país la perfidia es más predecible que un trancón en la 27.

Mire cualquier campaña política. Se abrazan, se besan, se dicen “yo a usted lo amo, presidente” y se prometen apoyo mientras se reparten el país como si fuera un brazo de reina. Pero apenas ganan, el que tenía que cumplir se olvida y el otro se queda esperando con cara de bobo. Ese tonto es el pueblo, que entre llanto, pataleta y comunicados diciendo que “esto no era lo acordado”, se hace el pingo, como si no supiera en donde estaba metido.

Con los negocios pasa lo mismo. Hay sociedades que empiezan con brindis y promesas de éxito conjunto, pero en cuanto la caja registradora empieza a sonar, algunos se desaparecen con la plata o hace movidas por debajo de cuerda para sacar al socio. Dejan de pagar el arriendo y embalan al deudor solidario. Y no es solo entre personas: están las empresas que juran estabilidad a sus empleados hasta que un recorte de costos los deja en la calle, y las que prometen pagos puntuales a los proveedores mientras les patean las facturas por meses.

La traición es parte de la cotidianidad, pero la idea es instruirnos para no quedar como el payaso del que todos se burlan por hacer estupideces. Primero, toca aprender a ver las jugadas antes de que pasen. Un acuerdo que solo funciona si la otra parte es 100 % honesta, ya perdió. No se trata de desconfiar de todo el mundo, pero sí de entender que si el otro tiene una puerta abierta para salir corriendo con la ventaja, lo más probable es que lo haga. Así que no deje cabos sueltos, porque aquí nadie va a regresar por culpas.

Segundo, hay que aprender a perder bien. Porque sí, lo van a traicionar. No una, ni dos, sino muchas veces. Decía mi padre que a un perro lo capan 23 veces. Pero si cada golpe lo deja en el piso, nunca va a llegar a ningún lado. Una posible diferencia entre los que triunfan y los que se quedan llorando es que los primeros saben que nada es definitivo. Yo no sé en qué lugar estoy, aunque sé que si un negocio se cae, se hace otro. Si un político juega sucio, se le cobra en la siguiente vuelta. La clave no es evitar la traición (porque eso no va a pasar), sino saber reponerse rápido.

Al final, en este país hay varios tipos de jugadores. No obstante, la mayoría somos los que nos creemos los cuentos de lealtad y terminamos lamentándonos. Los que entienden el juego y aprenden a no confiar son los que deberíamos imitar, con integridad y aplomo. Porque al final, no importa si nos llevamos cosas materiales a la tumba, lo que sí sé es que no queremos llevarnos el ridículo ni la idea de que fuimos unos ingenuos que no supieron reponerse de las trampas.

Edgar Muñoz profile image
por Edgar Muñoz

Recibe las noticias en tu correo

Recibe las noticias más importantes

¡Éxito! Revisa tu correo

To complete Subscribe, click the confirmation link in your inbox. If it doesn’t arrive within 3 minutes, check your spam folder.

Vale, gracias

Leer más