Ayer don Jacobo, hoy Cecilia Nassar: otra emblemática pastelería cierra en Bucaramanga
Resumen
El Café de Cecilia Nassar cierra tras 36 años, reflejando la compleja situación económica que afecta a cafeterías y restaurantes en Bucaramanga. Su cierre no solo representa la pérdida de un referente social, sino también más de 40 empleos.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Tras 36 años de funcionamiento ininterrumpido, el emblemático Café de Cecilia Nassar, ubicado en la calle 42 con carrera 29, cerró definitivamente sus puertas, dejando un profundo vacío entre sus clientes habituales y reflejando la compleja situación económica que enfrentan cafeterías y restaurantes en la capital santandereana.
El establecimiento, reconocido durante décadas como punto de encuentro de políticos, empresarios, amas de casa y ciudadanos en general, fue escenario de incontables reuniones, debates y tertulias que marcaron la vida social y comercial de la ciudad. Su cierre no solo representa la desaparición de un referente tradicional, sino también la pérdida de más de 40 empleos directos.
Un símbolo de la vida social bumanguesa
Durante más de tres décadas, el café se consolidó como un espacio de diálogo ciudadano y convivencia, donde generaciones de clientes construyeron recuerdos y relaciones personales y profesionales. La cercanía con el sector comercial y administrativo de la ciudad lo convirtió en sitio habitual para encuentros políticos y empresariales, así como en lugar de tradición para familias y visitantes.
Su clausura refleja, según analistas del sector gastronómico, las dificultades que atraviesan numerosos establecimientos que enfrentan un panorama marcado por el incremento de costos operativos, la reducción del consumo y la alta competencia en el mercado.
Crisis económica golpea al sector gastronómico
El cierre del tradicional establecimiento se suma a una tendencia preocupante en el sector de cafeterías y restaurantes de la ciudad, donde varios negocios han reportado disminución en sus ingresos y dificultades para sostener su operación.
Entre los factores que explican la crisis se encuentran:
Aumento en los costos de insumos y materias primas, especialmente café, lácteos y productos básicos.
Incremento en arriendos y servicios públicos, que elevan significativamente los gastos de funcionamiento.
Disminución del poder adquisitivo de los consumidores, lo que reduce la frecuencia de visitas a establecimientos gastronómicos.
Altos costos laborales y tributarios, que impactan la sostenibilidad de los negocios.
Representantes del sector advierten que la situación ha generado cierres progresivos de pequeños y medianos establecimientos, afectando el empleo y la dinámica económica local.
Impacto social y laboral
El cierre del café deja sin sustento a más de 40 trabajadores, entre personal de cocina, servicio y administración, quienes ahora enfrentan un panorama laboral incierto. La situación evidencia el impacto social que puede generar la crisis del sector gastronómico, particularmente en una actividad que constituye una importante fuente de empleo urbano.
Asimismo, comerciantes de la zona señalan que la desaparición de establecimientos tradicionales afecta la dinámica comercial del sector y reduce el flujo de clientes en áreas históricamente concurridas.
El caso del Café de Cecilia Nassar pone en evidencia los cambios en los hábitos de consumo y las nuevas dinámicas económicas que transforman el panorama empresarial de la ciudad. Expertos advierten que, sin medidas de apoyo al sector gastronómico y estrategias de reactivación económica, podrían registrarse nuevos cierres de establecimientos tradicionales.
Mientras tanto, el cierre de este histórico café deja una huella en la memoria colectiva de la ciudad y simboliza los desafíos que enfrentan los pequeños y medianos empresarios en un contexto económico cada vez más exigente.