Residentes de Medicina Familiar de la UDES fortalecen la atención en comunidades vulnerables

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Resumen

Residentes de Medicina Familiar de la UDES desarrollaron proyectos en salud para poblaciones vulnerables en varios escenarios, priorizando la atención integral a adultos mayores, salud mental en adolescentes, educación sexual y apoyo a cuidadores.

Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
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by Andrés Quijano

En fundaciones, colegios, hogares comunitarios y otros escenarios donde la atención en salud enfrenta múltiples desafíos, residentes de la Especialización en Medicina Familiar de la Universidad de Santander (UDES), con el acompañamiento de sus docentes, desarrollaron proyectos de intervención enfocados en la prevención, el cuidado y el acompañamiento de poblaciones vulnerables.

Las experiencias fueron socializadas durante la VII Jornada de Socialización de Resultados de Proyectos de Gestión en Medicina Familiar, un espacio académico que permitió compartir los aprendizajes construidos directamente con las comunidades.

La doctora Paola Andrea Rueda García, directora del programa, explicó que las iniciativas surgen de los componentes de comunidad, gestión y educación del currículo. “Buscamos sacar la medicina del consultorio y del área clínica para estar con la comunidad, que es uno de los principios fundamentales de la Medicina Familiar”, señaló.

Atención integral a adultos mayores

En la Fundación Albeiro Vargas – Ángeles Custodios, residentes realizaron valoraciones geriátricas integrales a 86 adultos mayores en condición de vulnerabilidad, muchos sin historia clínica previa. Se construyeron registros completos de salud y se priorizaron patologías como hipertensión, falla cardíaca y demencia.

El 100 % de los beneficiarios quedó con carné de vacunación digital actualizado contra influenza, se aplicaron pruebas cognitivas y tamizaje para enfermedad de Chagas, y el 78 % accedió a electrocardiogramas con lectura especializada gracias a alianzas institucionales.

El proceso continúa a través del semillero de investigación en envejecimiento “Raíces”, con participación activa de residentes.

Salud mental y consumo de sustancias en adolescentes

En el Colegio José Celestino Mutis, un equipo de residentes intervino a 256 adolescentes para abordar el consumo de sustancias psicoactivas y la salud mental. Mediante instrumentos de tamizaje se identificaron factores asociados como síntomas depresivos y disfunción familiar; cerca de 49 estudiantes presentaron síntomas de depresión.

Las acciones incluyeron talleres participativos, mindfulness y promoción de actividad física. Tras la intervención, se evidenció reducción en consumos severos y mayor conocimiento sobre prevención. Además, quedaron establecidas rutas claras de atención para casos de depresión y consumo.

Educación sexual y planificación familiar

En la misma institución, otro proyecto se enfocó en la prevención del embarazo adolescente, trabajando con más de 330 estudiantes de noveno, décimo y undécimo grado.

El conocimiento sobre métodos de planificación familiar pasó del 45 % al 90 %, y la identificación de fuentes confiables de información aumentó del 30 % al 70 %. Se entregaron materiales educativos, códigos QR con acceso a servicios de salud y se articuló una ruta de atención con el centro de salud del sector.

Apoyo a cuidadores de niños con discapacidad

En la Fundación FANDIC, el trabajo se centró en padres y cuidadores de niños con discapacidad. A través de escalas validadas y encuentros grupales se identificaron síntomas del síndrome del cuidador quemado.

Las intervenciones incluyeron grupos de apoyo, actividades de autocuidado y espacios de esparcimiento. El proceso permitió mejorar la comunicación, el reconocimiento emocional y la búsqueda de ayuda, evidenciando la necesidad de fortalecer el trabajo intersectorial para garantizar la sostenibilidad.

Impacto social acumulado

Según cifras presentadas por la doctora Piedad Serpa, coordinadora del programa de Educación Interprofesional, las siete cohortes de la especialidad han beneficiado a 2.559 personas de 13 comunidades y 29 familias, a través de 42 proyectos de carácter continuo.

Las intervenciones han impactado cinco ejes clave: estilos de vida, preferencias y prioridades en salud, control de la morbilidad, acceso a servicios y alfabetización en salud.

La jornada académica evidenció el valor de una formación médica centrada en la comunidad, donde el aprendizaje se construye desde el contacto directo con realidades diversas y con una atención primaria en salud efectiva y socialmente responsable.

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por Andrés Quijano
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