Mujer denunció que fue 'drogada' tras fiesta en Cuadra Play
Resumen
Tres jóvenes, tras salir en Cabecera del Llano, fueron presuntamente drogados y hurtados después de aceptar bebidas de desconocidos. Despertaron desorientados en diferentes lugares, sin recuerdos y con pertenencias robadas. Investigan el posible uso de Escopolamina.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Una salida nocturna en la zona de bares conocida como Cuadra Play, en el sector de Cabecera del Llano de Bucaramanga, terminó en una grave denuncia por presunto suministro de sustancias y hurto. Una joven y dos amigos aseguran que fueron drogados por desconocidos y horas después aparecieron desorientados en distintos puntos del área metropolitana.
Según el relato de la víctima, los hechos ocurrieron durante la madrugada del 16 de febrero, luego de que el grupo estuviera compartiendo en un bar ubicado en la calle 48 con carrera 33. Allí uno de los jóvenes salió a hablar por teléfono y fue abordado por dos hombres desconocidos que comenzaron a conversar con ellos.
De acuerdo con la denuncia, los sujetos se mostraron amables y ofrecieron bebidas alcohólicas mientras continuaban la conversación. La joven señaló que inicialmente no sospecharon nada extraño y decidieron seguir compartiendo con los desconocidos.
Más tarde, el grupo se desplazó por varios puntos del sector de Cabecera y luego se dirigió a una licorera en el barrio Sotomayor para comprar más bebidas. Durante ese recorrido, uno de los amigos comenzó a sentirse mareado y se recostó dentro del vehículo de los hombres, un carro rojo tipo Renault Kwid.
La joven recuerda que salió momentáneamente a una tienda cercana para utilizar el baño y que después de regresar al vehículo solo conserva recuerdos fragmentados de lo ocurrido. Incluso, horas más tarde apareció publicado un video en su cuenta de redes sociales dentro del carro, aunque asegura no recordar haberlo grabado.
Su siguiente recuerdo claro ocurrió varias horas después, cuando despertó con fuerte dolor de cabeza y desorientación. Posteriormente supo que había sido encontrada caminando sola cerca del kilómetro 6 de la autopista entre Girón y Bucaramanga. Un taxista que transitaba por la zona se detuvo al verla en ese estado y la llevó hasta su vivienda.
La situación resultó aún más preocupante cuando se conoció que sus dos amigos también aparecieron en lugares diferentes del área metropolitana. Ambos se encontraban desorientados y no recordaban lo sucedido durante varias horas. Además, denunciaron el hurto de pertenencias como teléfonos celulares, tarjetas bancarias y cadenas de oro.
Tras lo ocurrido, la joven fue trasladada a una clínica donde le practicaron exámenes médicos. Los resultados mostraron niveles elevados de una enzima relacionada con daño muscular, lo que según los médicos podría estar asociado a intoxicaciones por sustancias como la Escopolamina, aunque esto deberá ser confirmado por las autoridades.
Los tres jóvenes interpusieron una denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación para esclarecer lo ocurrido. Como parte de la investigación, se solicitaron grabaciones de cámaras de seguridad de varios establecimientos y parqueaderos de la zona, material que podría permitir identificar a los responsables del caso.
El caso volvió a encender las alertas sobre el uso de sustancias para cometer hurtos en zonas de rumba del área metropolitana de Bucaramanga, donde las autoridades mantienen investigaciones para determinar quiénes estarían detrás de este tipo de delitos.