Más del 60 % de estudiantes vive con estrés: alerta académica y laboral
Resumen
Más del 60% de los estudiantes universitarios sufren estrés, afectando su salud mental y rendimiento académico. Esta situación también se refleja en el trabajo, influyendo en la productividad y aumentando las tasas de ausentismo y problemas de salud.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)El regreso a clases y a la rutina laboral está pasando factura. Más del 60 % de los estudiantes universitarios presenta niveles moderados o altos de estrés, una cifra que enciende las alarmas sobre su impacto en el rendimiento académico, la salud mental y la productividad futura. La situación también se replica en el entorno laboral, donde el agotamiento emocional y las incapacidades asociadas al estrés son cada vez más frecuentes.
Especialistas advierten que el estrés no solo afecta la concentración y la memoria. También puede manifestarse con insomnio, ansiedad, fatiga persistente, dolores musculoesqueléticos y alteraciones digestivas relacionadas con la absorción intestinal. Cuando no se identifica a tiempo, puede evolucionar hacia un problema crónico que compromete tanto el desempeño como la calidad de vida.
En el ámbito académico, el estrés surge cuando las exigencias superan la percepción de capacidad del estudiante. Exámenes bajo presión, alta carga de tareas, plazos ajustados y autoexigencia extrema figuran entre los principales detonantes. A esto se suma la procrastinación y la comparación constante con otros, factores que incrementan la sensación de sobrecarga.
En el trabajo, las causas más comunes incluyen exceso de responsabilidades, falta de control sobre decisiones, ambientes laborales negativos e inseguridad contractual. Las consecuencias abarcan desde hipertensión y trastornos del sueño hasta ansiedad y síntomas depresivos, afectando directamente la productividad y aumentando el ausentismo.
La doctora Ana Milena Isaza, psiquiatra integrativa, señala que el estrés impacta múltiples sistemas del organismo. Según explica, una sobrecarga prolongada puede alterar el sueño, la memoria y la estabilidad emocional, interfiriendo con el desempeño diario.
Los expertos recomiendan estrategias integrales como organización del tiempo, técnicas de relajación, hábitos saludables, reducción del uso de pantallas y apoyo emocional. También destacan el papel de enfoques como la Medicina Biorreguladora de Sistemas, impulsada por compañías como Heel, que promueve el equilibrio integral del organismo.
Abordar el estrés de manera oportuna es clave para prevenir el agotamiento y proteger el bienestar en entornos académicos y laborales.