Los parques dejan de ser tierra de nadie en la ciudad bonita
Resumen
Bucaramanga fortalece la seguridad en parques con patrullaje y sanciones para mejorar la convivencia. Estrategia busca recuperar espacios verdes para las familias. Se han sancionado más de 700 personas, priorizando parques como Centenario y Antonia Santos.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
La escena se repite en varios puntos de Bucaramanga: uniformados recorriendo parques, familias caminando con mayor tranquilidad y ciudadanos sorprendidos al consumir drogas en espacios que hoy están bajo vigilancia. Ese es el panorama que deja el primer mes del plan de recuperación de parques, una estrategia con la que la ciudad busca volver a apropiarse de sus zonas verdes.
Según el balance entregado por la Alcaldía, más de 700 personas han sido sancionadas por incumplir las nuevas reglas de uso del espacio público. La mayoría de los casos se concentran en parques emblemáticos como Centenario, Antonia Santos Centro, Los Niños y Los Leones, lugares que habían sido identificados como focos de consumo y deterioro urbano.
Más que una cruzada policial, la estrategia se plantea como un cambio de modelo: pasar de parques tolerados al desorden a parques pensados para la convivencia. Por eso, los operativos no se limitan a imponer comparendos. Incluyen presencia constante de patrullas, acompañamiento institucional, intervención social y diálogo con líderes comunitarios.
“Lo que buscamos es que estos espacios vuelvan a ser de las familias. No se trata de perseguir, sino de ordenar la ciudad”, explicaron desde la Secretaría del Interior, entidad que coordina el despliegue junto con la Policía Metropolitana.
Uno de los casos más simbólicos es el del Parque Centenario. Pese a su reciente renovación, había terminado convertido en punto de consumo de drogas y refugio de habitantes de calle. Hoy, con vigilancia diaria, controles y jornadas de limpieza, la intención es que recupere su función original como espacio cultural y recreativo.
Situación similar se vivía en Antonia Santos Centro, una zona con alta circulación de estudiantes y trabajadores. Allí, la presencia constante de consumidores había generado conflictos con comerciantes y residentes. Con el nuevo esquema, los controles se mantienen durante todo el día y se han reducido los reportes ciudadanos.
En el sur de la ciudad, el Parque de los Leones, y en el oriente, el Parque de los Niños, también entraron en el radar de las autoridades. Ambos son considerados puntos estratégicos por su vocación familiar, razón por la cual fueron priorizados dentro del plan de intervención.
El respaldo legal de esta política es el Decreto 0907 de 2025, que establece zonas restringidas para el consumo de sustancias psicoactivas. Sin embargo, desde la Alcaldía insisten en que el enfoque no es prohibicionista, sino preventivo: proteger entornos sensibles como parques, colegios y escenarios deportivos.
Además del consumo de drogas, el plan también apunta a controlar el consumo de licor en espacios públicos, una práctica asociada a riñas, inseguridad y deterioro de la convivencia. En varios sectores ya se adelantan comparendos por este tipo de comportamientos.
La estrategia se complementa con acciones de salud pública. Equipos de la Secretaría de Salud realizan jornadas pedagógicas, orientación a consumidores y campañas de prevención, buscando que el control no sea solo punitivo, sino también social.