Las mentiras del Senador Fabián Díaz en el HUS
Resumen
El senador Fabián Díaz Plata enfrenta críticas por su influencia negativa sobre el Hospital Universitario de Santander, usando redes para atacar opositores. Sanciones millonarias ponen en riesgo los recursos para atender a los pacientes.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Los muertos por culpa de la crisis de la salud en Colombia, se los están cobrando a Gustavo Petro. Y los muertos que se vengan en Santander por falta de recursos en los hospitales, se los habrán de cobrar al senador Fabián Diaz Plata, quien nunca se ha indignado porque le digan petrista, sencilla y llanamente porque la verdad no se puede ocultar.
Por: Oscar Jahir Hernández Rugeles
El indignado congresista que pasó de ser zanquero a dueño de una decena de casas y apartamentos ahora decidió convertirse desde Tik Tok, en auditor, juez, fiscal y notario del Hospital Universitario de Santander. Las redes sociales de este congresista —desde las cuales cada día se muestra más como un desquiciado mental— le han servido para editar, a su propia conveniencia, las mentiras contra los funcionarios y gobernantes que no son de su agrado, y a quienes este gobierno comunista le paga con burocracia para que los salga a atacar.
Todos los trabajadores tienen derecho a buscar la mejora de sus condiciones laborales, pero antes de que salgan con la cantaleta moral de que la formalización del empleo es obligatoria y que la dignidad no se negocia, vale la pena preguntarse: ¿de qué sirve una cruzada si el costo de esa batalla lo pagan los enfermos? Este actual candidato, que se enloquece de alegría por las sanciones de más de $2.900 millones de pesos al Hospital Universitario, no alcanza a entender en su cerebro y en medio de sus monerías, que ese dinero sale del presupuesto de la entidad, con lo cual se pierde la posibilidad de comprar insumos, pagar mantenimientos y tener una mejor capacidad de respuesta.
Es decir: la multa no es para el gobernador Juvenal Díaz o el Gerente Ricardo Hoyos; es para todos los santandereanos que necesitan de esos recursos para ser atendidos. Y aquí es donde el senador que hoy maneja la burocracia del Sena, del Ica y del Ministerio del Trabajo en las regionales de Santander (por lo que tanto hace escándalo cuando se trata de los demás), debe entrar a responder con su pellejo, porque según la Resolución 080 del 2 de enero de 2026 del Ministerio del Trabajo (Dirección Territorial Santander), por medio de la cual se impone otra sanción más, quien aparece como reclamante es él, y por ende, los dineros que se le quitan a la salud del departamento también son su responsabilidad. Salir a gritar en redes y posar de héroe anticorrupción al 101 por ciento es muy fácil, pero cuando se trata de poner la cara por el desgaste jurídico, las amenazas de intervención y las sanciones millonarias contra un hospital que tiene que defenderse de sus payasadas mientras atiende gente muriéndose, a eso si no le hacen videítos.
Los santandereanos deben sacar las cuentas de cuánto vale la falsa indignación de Fabián Diaz con los trabajadores del HUS, mientras el gobierno nacional le mantiene vigentes los contratos a sus amigos, a sus suegros y a su exesposa en todo Santander.