Hombre vendió huevo Fabergé y un reloj por USD 2,9 millones para comprar drogas
Un robo ocurrido en el sector del Soho, en Londres, terminó con una condena de 27 meses de prisión para un hombre que sustrajo un bolso con objetos de lujo valorados en millones. El caso ha llamado la atención no solo por el alto valor de los artículos robados, sino por la forma en que se desarrollaron los hechos y las motivaciones del responsable.
El condenado, Enzo Conticello, de 29 años, cometió el hurto en el pub Dog and Duck. La víctima, Rosie Dawson, había dejado su bolso en el suelo mientras se encontraba en la zona de fumadores del establecimiento. En su interior llevaba pertenencias personales y varios artículos de altísimo valor, entre ellos un huevo Fabergé decorado con esmeraldas y un reloj exclusivo.
Estos objetos pertenecían a la Craft Irish Whiskey Company, empresa que los utilizaba en eventos promocionales. Según se conoció durante el proceso judicial, el conjunto del que hacen parte estas piezas es extremadamente limitado, con apenas siete ejemplares en el mundo, algunos de los cuales han alcanzado valores de hasta 2,2 millones de libras en el mercado.
De acuerdo con la investigación presentada ante el tribunal de Southwark, Conticello actuó de manera oportunista y no planificada. Tras cometer el robo, intentó utilizar las tarjetas bancarias de la víctima en establecimientos cercanos, lo que permitió su rápida identificación. Minutos después del hurto, Dawson recibió alertas de fraude en su teléfono, lo que activó la respuesta de las autoridades.
El caso también reveló el trasfondo personal del acusado. La defensa explicó que desarrolló una adicción a la cocaína luego de perder su empleo como chef durante la pandemia, situación que lo llevó a cometer el delito con el objetivo de obtener dinero rápidamente. Según se estableció, el hombre entregó el bolso y los objetos robados a un tercero a cambio de drogas, lo que dificultó su recuperación.
Durante la audiencia, la jueza calificó el hecho como un robo oportunista que causó un fuerte impacto emocional y económico tanto a la víctima como a la empresa afectada. Aunque la aseguradora cubrió parcialmente las pérdidas, ni el huevo Fabergé ni el reloj han sido recuperados hasta el momento.
Finalmente, el tribunal determinó que no se impondrían sanciones económicas adicionales, al considerar improbable que el condenado tenga capacidad para compensar los daños. El caso deja en evidencia cómo un delito aparentemente circunstancial puede tener consecuencias significativas, tanto por el valor de lo sustraído como por sus implicaciones legales y personales.