Torpeza inverosímil (II)

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Resumen

El proyecto siderúrgico colombiano fracasó por equipos anticuados y mala ubicación. Esto, junto al centralismo y fraude electoral, motivó la expansión guerrillera y el auge del narcotráfico, desestabilizando al país.

Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
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by Jaime Galvis Vergara
Torpeza inverosímil (II)

Todo ese flamante proyecto industrial, tenía como base una planta siderúrgica fundada con equipos anticuados, un mineral de hierro con un tenor bajo, un alto contenido de fósforo y en una pésima localización geográfica. 

El Gobierno, a través del Instituto de Fomento Industrial (IFI) financió toda una serie de industrias metalmecánicas que posteriormente fracasaron, entre ellas dos ensambladoras de vehículos, una ensambladora de turbinas, una empresa productora de material ferroviario, etc. Todos estos proyectos localizados en la Altiplanicie Cundiboyacense.

El excesivo centralismo burocrático produjo la creación de numerosos institutos, esto generó un rechazo en el resto del País, por lo cual, el Establecimiento perdió las elecciones para el cuarto período del “Frente Nacional”, este tropiezo se superó con un fraude electoral.

Con esto, comenzó un proceso de desconfianza de la ciudadanía respecto a la pulcritud estatal. Las “guerrillas” se expandieron y surgió un movimiento subversivo de mayor impacto, el M-19 supuestamente como una protesta por el fraude electoral y empezó acciones de gran impacto, robo de armamento del ejército, toma de ciudades tales como Florencia, ocupación de la embajada de la República Dominicana y culminaron con la toma del Palacio de Justicia, el asesinato de varios magistrados, la muerte de un centenar de personas y el incendio del edificio. La respuesta a ese acto vandálico de parte del Gobierno fue verdaderamente babosa, castigaron a militares que retomaron el edificio y los forajidos que sobrevivieron fueron amnistiados.

Gradualmente la violencia tomó fuerza en el País, tres candidatos presidenciales fueron asesinados, ante la actitud pasiva y apaciguadora del Gobierno, las bandas de facinerosos rurales se fortalecieron, pero además se hizo evidente el crecimiento desmesurado de las mafias del narcotráfico, cuyo poder económico empezó a afectar estamentos del Estado.

En esta situación, el gobernante de turno planteó la necesidad de una nueva constitución y se cometieron tres disparates fundamentales; el primero, se permitió que el M-19 participara en la elaboración de la nueva constitución, el segundo se le dio carta abierta al jefe del narcotráfico construyera su propia cárcel y la manejara a su antojo, el tercero se estableció una apertura económica sin aranceles para toda clase de importaciones de cualquier parte del Mundo. Los dos primeros desatinos dejaron por el suelo la dignidad del Estado y con el tercero se le dio un golpe devastador a la economía del País.

La caída de la respetabilidad del Gobierno trajo consecuencias funestas, los facinerosos de las “guerrillas” se tornaron más agresivos, un candidato presidencial recibió financiación del narcotráfico y ganó las elecciones, naturalmente, esto no recibió sanción.

Gradualmente aumentaron las masacres, los secuestros, la extorsión y el ejército se vio desbordado por las “guerrillas” que paulatinamente ingresaron al narcotráfico. Proliferó la minería ilegal, en gran parte, debido al increíble laberinto de trabas y corruptelas que ocurren en la legalización minera. La administración de Ecopetrol presentó y presenta serias deficiencias porque sus sucesivos presidentes han sido personajes desconocedores de la actividad petrolera.

Entre los años 2002 y 2010 el Gobierno tomó medidas que frenaron la barbarie guerrillera y disminuyo el narcotráfico.

Luego vino una etapa de continuación de las inútiles sempiternas negociaciones con unas “guerrillas” transformadas en carteles del narcotráfico y respaldadas por el Gobierno de Venezuela. Un mandatario sin electorado que fue electo con la financiación dolosa de una empresa foránea decide armar una comedia para conseguir un premio Nobel de paz. En un proceso lleno de artimañas burla la voluntad popular y en medio de espectáculos carnavalescos, arma un tinglado en el que involucra al secretario general de la ONU. Para lograr que los facinerosos de la “guerrilla” firmen, les ofrece 10 curules en el Congreso y crea un tribunal que les asegure impunidad. Continúa en una tercera parte.

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por Jaime Galvis Vergara
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