Terapia de reemplazo renal continua para neonatos y lactantes de bajo peso en ECMO
Resumen
Santander implementó por primera vez la Terapia de Reemplazo Renal Continua para neonatos y lactantes de muy bajo peso, con opción de integrarse a ECMO y mejorar el manejo de casos críticos.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Estas experiencias médicas se realizan por primera vez en Santander:
● Este avance supera una de las mayores limitaciones del tratamiento renal pediátrico: brindar soporte especializado y seguro a pacientes de muy bajo peso.
● La posibilidad de integrarse con ECMO amplía el alcance terapéutico en casos críticos, permitiendo intervenciones más precisas en falla multiorgánica.
● Su disponibilidad en la región reduce la necesidad de traslados y asegura atención oportuna para pacientes en estado crítico.
Cuando un recién nacido o un lactante se encuentra en estado crítico, por ejemplo, porque sus riñones no funcionan adecuadamente o presenta compromiso de varios órganos, contar con tratamientos especializados puede marcar la diferencia en su recuperación.
Hoy, en Santander, estos pacientes tienen una nueva alternativa: la Terapia de Reemplazo Renal Continua (TRRC), disponible en el HIC Instituto Cardiovascular en Floridablanca.
Se trata de un soporte extracorpóreo que filtra de manera lenta y continua toxinas, exceso de líquidos y alteraciones metabólicas en pacientes de muy bajo peso, favoreciendo su estabilidad clínica y evolución en la unidad de cuidados intensivos.
Según la doctora Angélica Ortiz, intensivista pediatra con experiencia en ECMO y asistencia ventricular, uno de los principales avances de esta tecnología es que puede emplearse en pacientes desde los 2,5 hasta los 10 kilogramos, superando una de las limitaciones de las terapias tradicionales.
Menos invasivo y adaptable
Además, puede integrarse con soporte vital como la oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO), ampliando las opciones de tratamiento en casos de alta complejidad.
“Nos permite controlar de manera precisa la eliminación de líquidos y sustancias que el organismo no puede procesar por sí mismo, favoreciendo la oxigenación, la ventilación y la recuperación de los órganos en pacientes críticamente enfermos”, explicó la doctora Ortiz.
Antes de su implementación, las alternativas para neonatos de bajo peso eran limitadas, siendo la diálisis peritoneal —un procedimiento que utiliza la membrana del abdomen para filtrar toxinas y líquidos— la opción principal.
La TRRC amplía el portafolio de tratamientos con un procedimiento más preciso, menos invasivo y adaptable a cada paciente. Por su parte, la doctora Juliana Ballesteros, intensivista pediatra, resaltó que esta tecnología permite tratar a los bebés con mayor seguridad y control.

Primeros en Santander
“En niños menores de tres kilogramos, las alternativas eran muy limitadas. Con esta terapia podemos ajustar el tratamiento a las necesidades de cada bebé, de manera estable y segura”, señaló.
La especialista explicó que el sistema CARPEDIEM (Cardio-Renal Pediatric Dialysis Emergency Machine) funciona como un “riñón artificial” para recién nacidos y lactantes pequeños, filtrando continuamente líquidos y sustancias que el organismo no puede eliminar.
Manipulado por personal experto, el dispositivo puede integrarse al ECMO, conectando las líneas antes y después del oxigenador o mediante un catéter independiente.
Esto permite un manejo más preciso, estable y seguro durante todo el procedimiento. La doctora Ballesteros también destacó la importancia de contar con esta tecnología en Santander, ya que garantiza una atención oportuna sin necesidad de trasladar a los pacientes a otras ciudades.
Con esta incorporación, el HIC Instituto Cardiovascular se convierte en la primera institución en Santander en ofrecer esta terapia para neonatos y lactantes, sumándose a otros centros del país que ya cuentan con esta innovación.