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Mediocridad al poder

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Resumen

Tras la revolución cubana, la euforia izquierdista invadió Latinoamérica. Líderes mediocres y corruptos asumieron el poder, patrocinados por mafias y compañías turbias, dejando la región en desesperanza y corrupción.

Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
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by Jaime Galvis Vergara
Mediocridad al poder

Al triunfar la revolución en Cuba, se presentó una verdadera histeria izquierdista en varios países de Latinoamérica, esta fue especialmente intensa en los medios universitarios, miles de ilusos aspiraban ir a cortar caña en ese país.

Lo que nunca evaluaron en esos medios académicos fue la mediocridad de los líderes izquierdistas que dirigían los movimientos “revolucionarios” de los cuales, varios llegaron a ser jefes de Estado.

El gobierno de Cuba estuvo dirigido por un líder que no era un intelectual de altos vuelos, pero hacía gala de una oratoria desbordada y medianamente lógica. Su capacidad como administrador deja notables dudas, como lo atestiguan los resultados, sin embargo, su imagen tuvo un relieve internacional indudable.

Posteriormente surgieron una serie de “estadistas” de Izquierda, mediocres y algunos totalmente ineptos. En Chile llegó a la Presidencia un teórico marxista de poco vuelo, con actitudes de bon vivant y un escaso dominio de la economía, que condujo al país a inaugurar las protestas con cacerolazos. Sus errores produjeron su derrocamiento y muerte.

Posteriormente se presentó en Latinoamérica una verdadera galería de charlatanes, payasos ignorantes, vanidosos y obsesionados por una voraz codicia.

A continuación, se enumera esa pasarela de la ineptitud: Hugo Chaves, Nicolás Maduro, Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner, Alberto Fernández, Rafael Correa, Michelle Bachelet, Gabriel Boric, Luiz Inacio Lula da Silva, Evo Morales, Alan García, Alejandro Toledo, Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Pedro Castillo, Ernesto Samper, Juan Manuel Santos, Gustavo Petro, Andrés Manuel López Obrador, Daniel Ortega, Rosario Murillo.

Esta pléyade de estadistas de pacotilla tiene a Latinoamérica sumida en un pantano de desesperanza, frustración y la más descarada corrupción. La lista de las ciudades más peligrosas del Mundo la ocupan íntegramente las urbes latinoamericanas. Los peores escándalos de corrupción se presentan en estos países.

Hay un común denominador en el ascenso al poder de los personajes mencionados, todos llegaron a las primeras magistraturas por medio de maniobras oscuras; la mayor parte de ellos tuvieron ayudas financieras de las mafias del narcotráfico, Otros fueron patrocinados por compañías corruptas como Odebrecht. 

Un común denominador de los regímenes que imperaron en Latinoamérica y los que subsisten, es su inclinación “izquierdista”, mezclado con ese salpicón ideológico que denominan “progresismo”. Otro aspecto común entre los gobernantes mencionados fue y sigue siendo la codicia, el enriquecimiento de las familias gobernantes ha sido general, desde la familia Castro en Cuba hasta las satrapías que aún persisten.

El abanico de próceres es muy variado, desde un tosco obrero metalúrgico del Brasil, Lula da Silva, fundador junto con Fidel Castro del Foro de Sao Paulo, quien se dedicó a patrocinar la corrupción en Latinoamérica por medio de una empresa de Ingeniería, Odebrecht, la cual llevó a cuatro presidentes del Perú a la cárcel, otro al suicidio y llevó a Juan Manuel Santos a la Presidencia de Colombia, donde montó una ridícula patraña para conseguir el premio Nobel de Paz y llevar al Congreso los forajidos de la guerrilla.

Dos matones de baja estofa ocuparon sucesivamente la primera magistratura en Venezuela allí se dedicaron al narcotráfico y a financiar regímenes izquierdistas corruptos. Financiaron el acceso al poder de Gustavo Petro en Colombia, un enfermo mental cuyas torpezas tienen al País en el caos y ha convertido al País en el mayor productor de cocaína en el Mundo.

En México, una ciudadanía domesticada por la dictadura del PRI, eligió a López Obrador, quien ofreció a las mafias abrazos en vez de balazos, legó el poder a una esmirriada dama que se ve en aprietos para explicar su connivencia con el narcotráfico.

En Bolivia, ejerció el poder durante 13 años un mofletudo y socarrón indígena, líder cocalero, Evo Morales. ¡Entre todos los personajes mencionados, no hay uno que pueda considerarse un estadista!

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por Jaime Galvis Vergara
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